Un hombre que heredó una propiedad en la localidad francesa de Evreux, ha encontrado una gran colección de piezas de oro escondidas en toda la casa, valorada en 3,5 millones de Euros. El hallazgo fue hecho de manera accidental y se desconoce si dicho capital en oro habría sido declarado por su anterior dueño, por lo que, según las leyes de Francia, el Estado tomaría el 45% del valor de la colección. Este suceso nos lleva inevitablemente al debate sobre las ventajas de Bitcoin respecto al oro y otros bienes usados para respaldar capital.

Nicolas Fierfort, agente de una casa de subastas en Evreux, declaró al medio francés La Dépêche que las piezas no fueron encontradas inicialmente cuando se hizo la valoración del inmueble, sino luego cuando el heredero (cuyo nombre no ha sido revelado) visitó la propiedad y empezó a revisar ciertos objetos que decoraban el lugar.

Había 5.000 piezas de oro, dos barras de oro de 12 kilos y 37 lingotes de un kilo cada uno. Estaba muy bien escondido – debajo de los muebles, bajo pilas de lino, en el baño. Básicamente, estaba escondido en todas partes.

Nicolas Fierfort

La colección fue adquirida entre los años 1950 y 1960, acorde a los certificados de compra que fueron encontrados junto a las piezas de oro, todos en perfecto estado y cumpliendo con los requisitos de la ley. La totalidad de las piezas fue subastada en las fechas comprendidas entre el 30 de octubre y el 8 de noviembre, recolectando los 3,5 millones de Euros anteriormente mencionados.

Además del sorprendente hallazgo, quizás el aspecto más resaltante de la noticia yace en que esta fortuna en oro no fue declarada por su anterior dueño junto a las propiedades que fueron dejadas al correspondiente heredero; por tanto, la ley francesa en estos caso le aplica un impuesto sobre sucesiones del 45%, esto sin contar que el heredero también tendría que pagar un impuesto sobre la fortuna si su fallecido antecesor no lo hizo en los últimos tres años de vida.

Bitcoin vs Oro

Esta noticias refleja una situación en la que el capital puede pasar a manos del Estado y no directamente a manos de sus futuros herederos, contraviniendo la voluntad de sus dueños legítimos. Si bien en este caso la colección de piezas en oro no fue declarada legalmente ante el Estado, posiblemente la intención de la persona difunta fue hacer llegar este capital a su heredero al colocar diversas piezas en lugares llamativos, aunque ligeramente escondidos, según refleja el semanario francés La Dépêche.

A pesar de ello, transportar oro fuera de los ojos de terceras partes -el Estado, agencias inmobiliaria, intrusos, etc- es bastante difícil debido a que es un bien físico bastante llamativo. Y en este caso, donde la colección sumaba unos 100 Kg en total, podría ser mucho más difícil todavía ante las numerosas restricciones que existen hoy de parte de los gobiernos en Europa y todas partes del mundo.

En contraparte, Bitcoin como bien digital que vive en una red descentralizada de libre acceso a través de Internet, aparece como una opción no solo más conveniente de transmitir capital a otras personas de forma fácil y segura, sino que además brinda una ventaja que el transporte de oro y otros bienes físicos han perdido hoy: la privacidad.

Siempre que comparamos Bitcoin con el Oro como reserva de valor nos concentramos principalmente en categorías económicas, accesibilidad, transporte y privacidad. Este caso ocurrido en Francia nos lleva justamente a enfocarnos en éstas dos últimas categorías, donde las ventajas de la criptomoneda queda más que comprobadas por encima del metal precioso como opción para resguardar capital y transmitirlo de forma segura como herencia.

Ventajas individuales y preocupaciones Estatales

La dificultad de rastrear transacciones en Bitcoin y de relacionarlas directamente a identidades reales, es una ventaja más que los ciudadanos pueden aprovechar en este tipo de situaciones, y de forma opuesta, una de las preocupaciones que los Estados y gobiernos podrían tener en sus tareas de vigilar el movimiento del capital.

Aunque la criptomoneda Bitcoin posee un registro de transacciones públicos y su obtención actualmente se realiza de forma mayoritaria a través de casas de cambio, su naturaleza peer-to-peer hace que los usuarios de esta tecnología puedan cambiar directamente bienes y servicios por las criptomonedas sin tener que otorgar datos de identificación personal a portales web que posteriormente sean solicitados por organismos Estatales.

Además, otras opciones como Zcash y Monero hacen que el uso de las criptomonedas sea completamente anónimo al no dejar rastro alguno de transacciones realizadas. Por lo que no solo Bitcoin sería una herramienta útil para estos casos de transferencia de valor de forma privada, sino muchas otras opciones dentro del ecosistema de las criptomonedas.

Tales afirmaciones sin lugar a dudas entran en el terreno de la discusión política y ponderan los ideales libertarios antes que cualquier ideología que otorgue poder a los Estados o naciones por encima de las libertades individuales. Sin embargo el hecho de que esta discusión emerja hoy es prueba de los cambios disruptivos que Bitcoin y la tecnología de las criptomonedas proponen a nuestras sociedades.