La regulación Bitcoin se ha convertido en toda una preocupación para ciertos países. Y mientras algunos se flexibilizan en pro de los beneficios que puede traer esta tecnología, otros arrecian su marco regulatorio para evitar posibles daños colaterales. Tal parece ser el caso de Estados Unidos.

Apenas la semana pasada tuvimos noticia de que el Inspector General del Tesoro para la Administración Tributaria (TIGTA, por sus siglas en inglés) publicó un informe criticando las laxas medidas que el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS) ha tomado con respecto a la moneda digital. Así que ahora no debe tomar por sorpresa que este último organismo haya comenzado a seguir las recomendaciones del inspector, de modo que acaba de solicitar en la corte que la casa de cambio de criptomonedas Coinbase facilite los registros de transacciones de todos sus usuarios estadounidenses en los últimos tres años.

En la petición legal se insta a la casa de cambio a otorgar a este organismo los registros de sus clientes y transacciones realizadas entre el período del 1 de enero de 2013 al 31 de diciembre de 2015, lo que sin duda constituye una flagrante violación de la privacidad originalmente prometida por las criptomonedas.

El motivo para esta solicitud es la sospecha de que los usuarios de Coinbase, o al menos algunos de ellos, habrían estado evadiendo impuestos mediante este servicio. Un representante del IRS declaró:

El IRS tiene que asegurarse de que se desarrolle un plan estratégico que incluye supervisión de la gestión, así como los controles internos adecuados para sus programas de moneda virtual. Hasta que se desarrolle una estrategia global para la moneda virtual, el IRS está abierto al riesgo de que la evasión de impuestos en las transacciones en criptomonedas resulten en un aumento de la brecha fiscal.

Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos

De hecho, una de las principales recomendaciones que hace muy poco le planteó el TIGTA al IRS fue la de revisar los documentos informativos de terceros para identificar las transacciones de moneda digital que entren en el rango de impuestos. Al parecer, ha seguido el consejo al pie de letra.

Por su parte, Coinbase ya se pronunció al respecto y advirtió que se opondrá a este pedido en la corte para preservar la privacidad de todos sus usuarios; alegando que no está basado en ningún delito por parte de la empresa sino en una ‘afirmación radical’.

Aunque la práctica general de Coinbase es cooperar con investigaciones policiales dirigidas adecuadamente, estamos muy preocupados con la amplitud indiscriminada de la solicitud del gobierno. Los derechos de privacidad de nuestros clientes son importantes para nosotros y nuestro equipo legal está en el proceso de examinar el pedido del gobierno. En su forma actual, nos opondremos a este pedido en la corte.

Coinbase

Tras los episodios de la BitLicense en Nueva York y la salida de Poloniex de Nueva Hampshire, esto puede augurar un nuevo éxodo de compañías Bitcoin de Estados Unidos, si es que para el IRS esta solicitud es sólo el comienzo. Cabe preguntarse cuál será entonces la próxima empresa a la que se le solicitarán datos privados, y si aceptará o no acatarse a estas regulaciones.

Coinbase fue una de las compañías que optó por pagar la costosa BitLicense de Nueva York para poder seguir operando allí, pero parece que los obstáculos no se han terminado. Próximamente veremos cuál será su decisión esta vez.