Los avances tecnológicos traídos por Bitcoin y las posibilidades que ha abierto a su paso aún conforman un ecosistema emergente en todos los aspectos: su marco legal es, por supuesto, uno de ellos. Al respecto, cada país parece tener algo que decir, y mientras que algunos se inclinan más hacia la blockchain que hacia las criptomonedas, otros han abrazado ambas.

Hasta el momento, Italia había sido uno de estos últimos. Dentro de sus fronteras, cualquier ciudadano puede gestionar bitcoins sin problemas, si bien, en septiembre su Oficina Tributaria emitió una propuesta legal para comenzar a cobrar impuestos corporativos sobre la venta e intercambio de bitcoin y otras criptomonedas. Sin embargo, esta posición puede cambiar ante las monedas digitales que buscan ofrecer el mayor anonimato posible a sus usuarios, incluyendo a la recién nacida Zcash.

Así lo ha afirmado a través de Twitter Stefano Quintarelli, experto en TI y miembro del Parlamento italiano, aludiendo de hecho a la Zcash: 14 parlamentarios han propuesto un proyecto de ley para prohibir esta clase de criptomonedas.

Claro está, Italia no es el primer país y tampoco será el último en preocuparse por el anonimato que brinda este tipo de economía digital. Desde febrero de este año, la Comisión Europea tiene intenciones de eliminar legalmente el anonimato de las transacciones en moneda digital, incluso proponiendo crear una base de datos para los usuarios Bitcoin. Igualmente, el Banco Central Europeo expresó hace bastante poco su preocupación por la falta de una regulación más estricta hacia las criptomonedas, que, según opinan, pueden servir para financiar distintos crímenes gracias a su anonimato.

La Europol no se quedó atrás, presentando una investigación donde se muestra a las monedas digitales como favoritas para el cibercrimen. Pese a ello, este organismo se muestra un poco más favorable, admitiendo sus usos positivos.

Y es que, de hecho, criptomonedas como Monero, Dash, Komodo y Zcash, fueron creadas para proteger la privacidad de sus clientes en lugar de servir a fines criminales. Tal como indicó un representante de Vertcoin, quizá una de las primeras criptomonedas anónimas: “Vertcoin no quiere ocultar criminales a las naciones, lo que quiere es ocultar a la gente común de las corporaciones”.

Zooko Wilcox, fundador de Zcash, también previó esto, así que desde las preguntas más básicas sobre esta nueva moneda, disponibles en su página oficial, afirma que si bien es probable que los criminales utilicen Zcash, lo cierto es que ellos también lo utilizan todo, desde autos hasta dinero fíat. El objetivo de Zcash, desde el principio, no fue crear algo que los criminales no pudieran utilizar (cosa imposible), sino brindar privacidad a usuarios que, por ejemplo, deseen proteger su propiedad intelectual o datos corporativos sensibles.

La privacidad es considerada un derecho humano. Por tanto, prohibir estas criptomonedas también puede significar atentar contra este derecho universal.