El uso de Bitcoin y las demás criptomonedas se está extendiendo cada vez más en todo el mundo, y con ello, resulta inevitable que las autoridades regulatorias de los distintos países se fijen en ellas.

Ahora de quien tenemos noticia al respecto es de Corea del Sur, cuya Comisión de Servicios Financieros (FCS, por sus siglas en inglés) convocó esta semana una reunión para establecer un grupo de trabajo exploratorio de la moneda digital y de las regulaciones extranjeras respecto a la misma, con miras a establecer sus propias leyes para el próximo año.

Esta iniciativa resulta muy similar al grupo ya establecido por el Parlamento Europeo, pues pretenden desarrollar una estrategia legal que permita el desarrollo de esta tecnología y que a la vez evite que sea utilizada para crímenes como el lavado de dinero, compra de drogas y armas, y evasión de impuestos.

Entre los organismos involucrados, además de la FSC, destaca el Banco Central de Corea y el Ministerio de Estrategia y Finanzas, aunque también se cuenta con la participación de varios académicos y juristas. Próximamente se reunirán de nuevo para definir el papel de las criptomonedas en su marco legal y estudiar regulaciones como la BitLicense de Nueva York y la Ley de Servicios de Pago de Japón como posibles modelos.

Adicionalmente, planean explorar las criptomonedas en general, pero mencionan especialmente Bitcoin, Ethereum y Litecoin, además de mostrar cierta inquietud ante el anonimato que puede brindar este sistema de pago. Por otro lado, también se afirma que se desea promover la institucionalización de la moneda digital, lo que puede implicar la supresión de la descentralización que las monedas ofrecen como una de sus principales características.

Esto último no es algo nuevo, pues a muchas autoridades les preocupa lo mismo: que la falta de una institución mediadora y el anonimato de las monedas faciliten las actividades criminales. Con la BitLicense de Nueva York tal preocupación se llevó al máximo, ya que para las más bien pocas empresas del ecosistema que decidieron adaptarse, resultó un proceso tan engorroso como caro obtener esta licencia para poder seguir operando en la Gran Manzana. Aún hoy, la BitLicense está coartando el correcto desarrollo de esta tecnología en su territorio.

Sin embargo, en principio, Corea del Sur no parece estar dirigiéndose a lo mismo. Hace poco tuvimos noticia de que su Bolsa de Valores pretende masificar la blockchain a través de un nuevo mercado de acciones, y uno de sus grandes bancos ya ha comenzado a utilizar Bitcoin en pagos transfronterizos.

En cuanto a regulación también cabe mencionar que el mes pasado la misma FSC firmó un acuerdo de entendimiento con la Autoridad Monetaria de Singapur para cooperar en el desarrollo del sector FinTech, lo que incluye compartir la investigación de las medidas regulatorias más adecuadas para Bitcoin y la Blockchain.