Una de las mentes creativas detrás de Google puso sus ojos en la tecnología blockchain para desarrollar un nuevo concepto de propiedad intelectual compartida a partir de ella.

Hablamos de Tea Uglow, quien escribió el libro “Un Universo Explota”, en el que vislumbra una nueva forma de realizar el trabajo editorial, fundamentándolo en la blockchain de Ethereum. El proyecto fue promovido a través de una alianza entre Visual Editions, Impossible Labs y el Creative Lab de Google que Uglow encabeza en Sídney, Australia.

Este innovador enfoque del libro digital está respaldado en la blockchain de Ethereum para permitir que la historia sea editada y luego compartida con un nuevo propietario, con la particularidad de que por cada palabra agregada hay que eliminar dos por página, de modo que al momento en que se distribuya la copia final compartida del libro digital, el texto será completamente diferente al que contiene la primera copia.

La historia se erosiona con cada uno de los propietarios y, a través de este proceso, aumenta el valor nocional de la obra. De la misma manera que cualquier libro eventualmente se desmoronará, acumulará marcas y se desvanecerá.

Tea Uglow

Directora Laboratorio Creativo , Google

El libro fue publicado oficialmente este mes de abril gracias a la firma Visual Editions, y es probablemente el primero de su naturaleza, de propiedad compartida a través de la blockchain de Ethereum. Cien copias fue el tiraje de este interesante experimento editorial.

Inicialmente, una copia original del libro se entrega a un propietario que, para poder compartirlo, debe agregar una palabra y luego eliminar dos de cada página. Este primer propietario podrá publicar sus cambios y compartir el libro con las ediciones registradas en la blockchain de Ethereum.

Sin embargo, el proceso tiene un límite, y el libro se puede compartir sólo 100 veces. Cuenta con 20 páginas que contienen 128 palabras cada una y, al final del proceso de edición compartida, cada una de las 100 copias producidas será única, hasta que la última de ellas no contendrá el contenido original, pues estará escrita sólo con las palabras elegidas por los propietarios.

Por su parte, la elección de Ethereum no es casual. Y es que para realizar todo el proceso de edición, los desarrolladores de Impossible Labs programaron contratos de código distribuido ejecutable (EDCC) que se hacen efectivos de manera automática una vez se cumplen las condiciones de pago en ETH.

Escribimos un contrato inteligente que administraría las transferencias de propiedad de libros, almacenaría y recuperaría los cambios y las dedicatorias, así como los nombres de los propietarios en la cadena de bloques. Para funcionar, el contrato inteligente necesita combustible (que se quema cuando los contratos inteligentes se ejecutan, para pagar esencialmente a la red su ejecución), por lo que cada contrato se financia y gestiona esos fondos para garantizar que los propietarios tienen suficiente combustible (ETH) para hacer sus cambios.

Impossible Labs

El éxito de esta iniciativa podría implicar avances para la industria editorial mundial, y demuestra las múltiples potencialidades de la tecnología de contabilidad distribuida para otros ámbitos más allá de las criptomonedas y las finanzas, en áreas tan diversas como la moda, la industria farmacéutica, el control de armas y, en este caso, la literatura.

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