La Dirección Nacional de Tributos de España ha emitido públicamente un documento donde se establece que la minería de bitcoins y criptomonedas en general pasará a ser una actividad económica que estará sujeta a impuestos. Con ello, las personas naturales o jurídicas que se dediquen a estas actividades deberán registrarse ante las autoridades españolas y realizar declaraciones tributarias sobre las ganancias obtenidas por la minería.

En una consulta vinculante respondida por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, se mencionan las actividades de compraventa de bitcoins y la utilización de su tecnología como medio de pagos, como una actividad libre del Impuesto al Valor Agregado (IVA); no obstante la minería de bitcoins y criptomonedas sí deberá ser vinculada a las regulaciones tributarias por ser una actividad económica ahora reconocida por el estado español.

La medida, principalmente se dictamina con la intención de evitar actividades delictivas como el lavado de dinero, la evasión de impuestos y su posible relación con crímenes cibernéticos, como los del virus Ramsonware. Los españoles deberán darse de alta ante las autoridades y realizar su registro ya sea con firmas o asesores legales.

El economista y asesor tributario español José Antonio Bravo Mateu, conversó con CriptoNoticias sobre esta nueva regulación por parte del estado, señalando que la minería de cualquier criptomoneda o tóken será una actividad donde el fisco tomará comisiones progresivas desde el 10% al 47% sobre los beneficios obtenidos (ingresos menos gastos).

La declaración tributaria de los ciudadanos se realizará en una base trimestral primeramente y luego una anual, y posteriormente, de acuerdo a los beneficios obtenidos, los ciudadanos podrán ser dados de alta como “Autónomos” ante los registros de Seguridad Social en España. El monto base de este último apartado, es de 9.100 euros anuales, siendo éste el Salario Mínimo Interprofesional, según sentencia del Tribunal Supremo en el país europeo.

Hacienda busca regular la actividad del minado de criptomonedas como cualquier otra actividad económica, y de paso controlar el tráfico de criptomonedas.

José Antonio Bravo Mateu

Economista y Asesor Tributario

Las nuevas responsabilidades que tendrá el Ministerio de Hacienda español, no serán fáciles de ejecutar debido a la innovación que trae la tecnología de la cadena de bloques. Por lo que las autoridades españolas seguramente harán sus mejores esfuerzos en capacitar funcionarios que conozcan mejor las actividades de la minería de bitcoins y criptomonedas para así combatir la generación no declarada legalmente de estas monedas virtuales.

Las reacciones de la comunidad de Bitcoin española

Claramente Bitcoin y las criptomonedas están relacionadas con las filosofías políticas y económicas liberales donde la presencia de las regulaciones estatales no son bien recibidas, en esta ocasión donde la Hacienda española se manifiesta, no es la excepción.

Diversas opiniones han sido emitidas en los grupos de Telegram donde hacen vida los bitcoiners de España, y también de Latinoamérica, rechazando de primera mano la decisión del fisco. Si bien la intención del estado es evitar actividades delictivas que se realizan aprovechando las ventajas de anonimato que proveen las criptomonedas, siempre resaltan las opiniones donde los ciudadanos no están de acuerdo en “pagar impuestos a estados que no los utilizan bien”.

Bravo Mateu, también miembro colaborador activo de la importante comunidad de Bitcoin Valencia, declara que la medida no debe ser vista meramente de manera negativa.

La regulación de la minería de criptomonedas como actividad económica y creadora de riqueza era de esperarse, los mineros deben aprovechar esta oportunidad para deducir los impuestos relacionados tanto por la electricidad que consumen, como de los equipos de minado en sí.

José Antonio Bravo Mateu

Economista y Asesor Tributario

En el aspecto legal, España ha sido uno de las países que más rápido ha colocado su atención en sector de las criptomonedas, estableciendo al bitcoin como una moneda libre de impuestos en operaciones de compraventa y de igual forma siendo un país impulsor ante las autoridades de la Unión Europea para establecer un marco regulatorio para este naciente ecosistema económico.

Este nuevo reglamento establecido por el estado español bien pudiese ser un precedente que llegue a ser utilizado no solo en otros países en Europa, sino también en Latinoamérica, una región claramente más inclinada hacia la minería de criptomonedas debido a los costos más bajos de electricidad, entre otros factores socio-económicos.