Hay un claro impulso hacia el empleo de Bitcoin surgiendo en África. Hasta el momento, Sudáfrica, Kenya, Nigeria y de forma más reciente Zimbabue y Uganda, son los países que han dado un paso al frente para adentrarse en en el ecosistema blockchain.

En una reunión realizada este año en la capital de Uganda, Kampala, el marco regulatorio de criptomonedas fue puesto sobre la mesa por primera vez en este país. Académicos de la Escuela de Leyes de la Universidad de Birmingham, el Instituto Africano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (UNAFRI) y el Banco Central de Uganda se contaron entre los ponentes que establecieron las primeras pautas dirigidas hacia no sólo el establecimiento de condiciones legales para la adopción de Bitcoin, sino también sus repercusiones para la seguridad cibernética.

Vale señalar que aunque el empleo de criptomonedas es una solución económica cada vez más globalizada, el país enfrenta limitaciones contundentes que vuelve aún más extraordinario este avance e interés hacia la moneda digital. De acuerdo al Banco Mundialen Uganda sólo 14% de la población cuenta con energía eléctrica y se reporta que más de tres cuartos de la población africana en total carece de conexión a internet.

Pese a esta realidad, el mundo continúa desarrollando nuevos recursos y en Uganda se niegan a quedarse atrás. “El entorno legal y regulador está avanzando hacia la adopción de la tecnología para aprovechar sus beneficios y promover la innovación“, declaró la Dra. Maureen Mapp, organizadora y ponente del evento académico.

Asimismo, la necesidad de extender políticas comprensibles y concientización del público en el sector privado y zonas rurales sobre el empleo de esta tecnología fue señalado como uno de los puntos clave de la reunión. Ante una sociedad en su mayoría no bancarizada, queda demostrado que una de las fortalezas de la adopción de Bitcoin en África es su capacidad para generar inclusión financiera.

Por otro lado, la continuación de este primer acercamiento hacia la regulación de las nuevas tecnologías en suelo ugandés se llevará a cabo en el verano de 2017, el cual promete volver a ser un año movido para el criptomundo en suelo africano con la realización de la Blockchain Africa Conference 2017.

El caso de Latinoamérica

Pese a que la sociedad latinoamericana cuenta con mayor acceso a las nuevas tecnologías en comparación con África, su uso aún carece de las regulaciones correspondientes por parte de sus instituciones, las cuales por carácter general se han mostrado no sólo recelosas sino prohibitivas, como en el caso de Bolivia y Ecuador.

Como ya ha sido comentado anteriormente, no es un secreto que países con mayor regulación monetaria recurran al empleo de dinero digital para zafarse de las restricciones. Argentina, Colombia, Brasil y Venezuela han mantenido una inclinación continua hacia el empleo de Bitcoin como capital que permite la inversión.

En el caso de Venezuela, el ahogo económico ha removido a sus ciudadanos en la búsqueda de una alternativa que permita la capacidad de ahorro en medio de una crisis inflacionaria y la incertidumbre ocasionada por la falta de concientización sobre el dinero digital y la carencia de normativas para estas tecnologías.

Pese a los diferentes contextos en ambos extremos del mundo, la solución parece ser la misma. Inclusive, la ONU ha recomendado el empleo de Bitcoin tanto a países del Caribe como al continente africano, reforzando el movimiento dirigido a la educación con respecto a su empleo comercial para surfear las situaciones económicas actuales en los territorios afectados.

Por ahora, el establecimiento de normativas para el empleo del dinero digital es un paso que continúa pendiente para los latinoamericanos y que seguramente deberían aprender de los africanos.