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Pistas de adopción: Bitcoin en Venezuela

Pistas de adopción: Bitcoin en Venezuela

Las circunstancias económicas y políticas de Venezuela han impulsado la adopción de las criptomonedas, particularmente de bitcoin, en el país. Los venezolanos buscan alternativas monetarias para sobreponerse a la constante devaluación del bolívar con respecto al dólar, coyuntura que se refleja en cómo los productos suben de precio abruptamente en cuestión de días.

Muchos venezolanos han utilizado bitcoin para comprar alimentos y medicinas desde el extranjero, así como para proteger sus ahorros en un activo digital que no solamente vale más que el bolívar venezolano -aunque hasta la moneda digital de World of Warcraft vale más- sino que además tiende al alza de valor y por ende mayor rentabilidad. Por esto, el comercio de bitcoins en el país ha adquirido unas dimensiones difícilmente repetibles en el mundo, como un caso muy particular en la región.

Siendo Venezuela un país que importa y consume más de lo que produce y exporta, y cuyo gobierno ha impuesto controles férreos sobre la economía y las reservas de divisas, el intercambio de monedas extranjeras ha tomado un alto protagonismo y afecta las vidas de todos los ciudadanos de la nación caribeña. Sin duda, esta actividad impacta otras economías de la región como la de Colombia y Brasil, países que hacen frontera con Venezuela.

Pero algunas condiciones puntuales del país han motivado a que la adopción de la criptomoneda se masifique más allá del aspecto monetario y financiero. No todos los bitcoiners venezolanos compran y venden bitcoins con regularidad, bien sea para generar ganancias de margen o para proteger sus ahorros. En Venezuela la minería de criptomonedas un negocio altamente rentable, pues allí la electricidad es insólitamente barata. Si tasamos cada dólar (16.000 bolívares por dólar) al precio del servicio eléctrico estipulado por el gobierno, un venezolano promedio, que viva en un núcleo familiar de 5 personas, pudiera recibir una factura mensual de $0.3 dólares por el servicio de electricidad.

Sin embargo, las autoridades policiales y jurídicas de Venezuela tomaron una actitud de rechazo a esta actividad, presuntamente al enterarse de los propósitos de los mineros: generar ganancia capital procesando transacciones de criptomonedas a partir del alto consumo de electricidad. Incluso, alegaron que las criptomonedas eran un método de lavado de dinero y que debía prohibirse su uso y, por supuesto, la minería de las mismas. Grandes y pequeños mineros cayeron por igual en diferentes situaciones, aunque ni aun estos eventos han logrado detener la adopción.

De hecho, durante esta semana han estado ocurriendo diversos eventos mediáticos que nos sugieren un futuro cercano donde el gobierno tomará a consideración las criptomonedas para implementarlas o regularlas.

Campaña mediática en proceso

Fue durante el día lunes que el Ministro de Agricultura y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, emitió su opinión al respecto de las criptomonedas en su programa televisivo, transmitido por el principal medio oficial del estado, Venezolana de Televisión. Las declaraciones de Castro fueron sumamente inusuales, ya que con anterioridad ningún alto funcionario nacional se había pronunciado al respecto de este tema. Después de todo, no se puede desestimar el alto cargo gubernamental que posee, que le obliga a trabajar estrechamente con la Presidencia de la República y tener bajo su mando a cientos de pequeños organismos subordinados a su jurisdicción.

Pero esto no se queda ahí. Hace poco fue entrevistado en la emisora Unión Radio 90.3 FM Luis Bracho Magdaleno, General de División del Ejército venezolano para el estado Falcón, quien actualmente es Director General de Tecnología del Ministerio de Agricultura y Tierras -nótese, es el mismo ente ministerial que preside Castro Soteldo- siendo nombrado en el cargo a mediados del año 2015.

Fue en horas de la tarde, en el programa Sin Duda, con la periodista Mari Pili Hernández, que Bracho Magdaleno compartió con soltura sus impresiones acerca de bitcoin y las criptomonedas, explicando, por ejemplo, que en algunos países del mundo ya se acepta bitcoin como se pueden aceptar tarjetas de débito y crédito. Ante la pregunta de cuáles son los territorios más adelantados en cuanto al intercambio de bitcoin, inmediatamente respondió: “Japón. Todos los tigres asiáticos y Europa. Estamos hablando de Tailandia, inclusive hasta China”, a lo que acotó que en Estados Unidos existen restricciones pues las autoridades de este país “prefieren que la gente utilice el dólar” como moneda y método de pago.

A su vez, explicó que la criptomoneda no es la totalidad de la fortaleza de Bitcoin, sino la tecnología subyacente: blockchain. “Bitcoin no es solamente la moneda, es el sistema. Con ese nombre se nombran ambos conceptos”, aseguró. Acto seguido, ante la pregunta de la periodista sobre si cualquier persona puede acceder a Bitcoin desde cualquier parte del mundo y cómo hacerlo, el general afirma que se puede hacer a través de páginas web, absteniéndose de nombrarlas por razones obvias (sic). Ante esta afirmación, la periodista inquiere sobre cuáles son las razones para que estos nombres se oculten, sin entederlas bajo el presupuesto de que son públicas y libres, a lo que el funcionario militar pregunta a otra persona que se encontraba a su lado si las podían nombrar, para terminar refiriéndose al papel blanco de Bitcoin que se encuentra en el portal Bitcoin.org, en lugar de referirse a portales como casas de cambio o servicios de carteras.

Ciertas fuentes internas confirmaron a CriptoNoticias que el gobierno de Venezuela se encuentra trabajando de lleno en la legislación concerniente a las criptomonedas, aunque no se ha especificado si será de alguna manera perjudicial o beneficiosa para los bitcoiners del país. A juzgar por las declaraciones del ministro Castro Soteldo y suponiendo que su posición es similar a la de otras autoridades, bien podría ser favorecedora la regulación; pero a juzgar por las políticas monetarias y la batalla contra el libre comercio de divisas que el gobierno socialista ha izado como bandera, bien podría ser negativa la legislación.

Venezuela no contempla apertura económica

Ahora, si el tema se analiza desde una perspectiva geopolítica, es posible que ante el agravamiento de la crisis política, económica e institucional de Venezuela, ante el descenso de los precios del petróleo y ante la imperiosa necesidad de saldar las enormes deudas adquiridas durante estos años, Venezuela pueda asumir políticas regulatorias similares a las de Rusia y China, sus aliados más cercanos. De emprender regulaciones de alto perfil como las que se han presenciado en esos países, Venezuela puede convertirse en uno de los pioneros regulatorios en la región.

Bien se sabe que Rusia y China han estrechado sus relaciones comerciales y que coordinadamente impulsan la sustitución del dólar estadounidense como divisa principal para importar y exportar productos, por lo que han estado utilizando el yuan (RMB) para comprar y vender petróleo, gas y otras materias primas.

De igual forma, y como fue informado en CriptoNoticias, la coalición de países conformada por Rusia, China, Brasil, India y Sudáfrica (BRICS) está considerando emitir su propia criptomoneda oficial, para facilitar las relaciones comerciales entre estos países, y por supuesto, terminar con la hegemonía del dólar.

Desde la perspectiva que considera la crisis económica, parecen no haber muchas esperanzas de apertura económica para Venezuela. El día de ayer el presidente Nicolás Maduro ofreció un discurso ante la Asamblea Nacional Constituyente, elegida el 30 de julio en una polémica elección sin observadores internacionales y en un marco de violentas protestas callejeras. En el hemiciclo estaban presentes representantes de todos los poderes públicos, ante los que Maduro reconoció lo que, según sus palabras, son algunas fallas que ha cometido:

“Hemos abandonado muchas de las bases que nuestro comandante [Hugo Chávez] dejó y asumo toda la responsabilidad que me toque (…) ¿La solución es más capitalismo? No, es al revés, es el nuevo modelo de socialismo productivo, integrado y mixto”, aseguró.

Estas declaraciones vinieron acompañadas de 8 leyes que se entregarán a la Asamblea Nacional Constituyente para su discusión y creación, entre las que se encuentra la creación de redes de fiscalización popular del abastecimiento de alimentos, la fijación de precios ‘acordados’ entre los comerciantes y el gobierno para 50 productos de consumo básico, beneficios tributarios para las empresas mineras que operan al oriente del país, y un aumento de sueldos generalizado para todos los trabajadores y pensionados, el séptimo en oficializarse desde mayo de 2016. Desde enero de 2017 el salario ha sido aumentado por decreto oficial en 160%, medida que, pese a todo, no ayuda demasiado a paliar la inflación que sufren los venezolanos.

Por tanto, la idea de aceptar las criptomonedas como método de pago no parece plausible en Venezuela, pero las expectativas son sumamente altas y diferentes razones sugieren que el gobierno puede manejarse con cautela ante Bitcoin, una tecnología disruptiva y un instrumento financiero imposible de vetar y prohibir en su totalidad, como bien se ha demostrado en ejemplos regulatorios de otros países.

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Acerca del autor

Luis Esparragoza

Amante de la libertad y conducir mi propio destino. Lo hago en letras y sonidos. Músico, periodista y entusiasta de blockchain.

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