El nombre de Alberto Gómez Toribio suena a  criptomonedas, Bitcoin y tecnología blockchain. Gómez es un joven emprendedor que desarrolla labores de CEO en Clluc, una startup vinculada al Grupo Barrabés y dedicada a analizar las posibilidades que brinda la tecnología que sustenta al Bitcoin en sectores como la banca o el retail. Antes de ligar su nombre con el del pionero del comercio electrónico en España,  Gómez Toribio fundó Coinffeine, la primera empresa constituida en España con bitcoins.

Durante los días 21 y 22 de la próxima semana, Alberto participará en la célebre Money Conf para hablar de Bitcoin y tecnología blockchain. Este encuentro, que el año pasado se celebró en Irlanda, reunirá a los principales protagonistas mundiales de las finanzas tecnológicas en la nave Boetticher, ubicada en Madrid.

La nave Boetticher, inaugurada en enero tras ser rehabilitada, servirá de espacio para la conferencia tecnológica

CriptoNoticias ha hablado con Gómez Toribio para saber la opinión de este erudito de las criptomonedas sobre la evolución del Bitcoin y la tecnología Blockchain.

Sobre la pregunta de si los bancos tienen miedo al Bitcoin, Alberto explica que “no es exactamente miedo, es falta de interés”.

Bitcoin tiene una serie de connotaciones políticas y económicas. Los bancos están interesados en la tecnología, pero no en dichas connotaciones. Bitcoin es un tipo de dinero digital que existe en internet  y con el que no tenemos un interlocutor claro. Esto es algo que también desincentiva a los bancos. Del mismo modo que para que Linux fuera adoptado por la comunidad empresarial hizo falta que llegasen empresas como Red Hat. Con el Bitcoin, también es necesario que exista este interlocutor, pero ni siquiera hay un líder carismático como ocurre en otras organizaciones, como la Linux Foundation, donde Linus Torvalds ejerce algo parecido a un liderazgo. No podemos hablar de personalidades como Jon Matonis o Gavin Andresen. Este es el principal motivo por el que los bancos no tienen un incentivo claro para utilizar esta tecnología.

Alberto Gómez Toribio

CEO, Clluc

Según Alberto, otro de los motivos por el que los bancos prefieren hablar de tecnología Blockchain, en lugar de Bitcoin, es: “porque el Bitcoin es un dinero nuevo que afecta a pocos de sus usuarios. Para cualquier banco, el número de usuarios que utilizan criptomonedas es marginal. Es probable que esta situación cambie y que los bancos tomen a las criptomonedas más en serio, pero de momento no están interesados en Bitcoin, ni siquiera en Ethereum.  Solo están interesados en la tecnología y esto es un sinsentido. La tecnología blockchain fue creada en 2009 por un solo motivo, crear dinero digital en internet y ahora se está hablando del blockchain como si hubiese sido creado al margen de la moneda y fuese algo totalmente diferente y aplicado a cualquier otro ámbito que no sea el del dinero. En mi opinión, esto no es así. Cuando hablamos de blockchain aplicado a la industria, hablamos de algo distinto, lo mismo que cuando hablamos de R3. Hablamos de tomar ciertos principios y ciertas cosas que las entidades financieras han visto útiles dentro de esta revolución en internet para crear algo nuevo, pero diferente al Bitcoin”

Alberto descubrió Bitcoin hace cuatro años en un foro de noticias. Le pareció interesante y aunque al  principio no lo entendía, cuando intentó comprenderlo, le sorprendió que fuese tan ingenioso. Sus primeros pasos con esta moneda virtual consistieron en crear una nueva tarjeta de débito usando una modificación a través de internet. Gracias a ello, estrenó su primer monedero Bitcoin físico hace cuatro años, cuando todavía nadie hablaba de nada de eso. Estaba soportado por Paradigma Digital, la empresa para la que trabajaba entonces.

Más tarde, fichó por Telefónica I+D, donde se ocupó de asuntos relacionados con Bitcoin y Big Data. Allí conoció al equipo con quien fundó Coinffeine.  Con esta compañía, trataba de resolver algunos de los principales problemas que existían con las casas de cambio, como el hecho de que cuando algunas quebraban se quedaban con el dinero. En Coinffeine, esto no ocurría: era la primera vez que podíamos comprar y vender bitcoins de forma descentralizada.

El fundador de Coinffeine explica que el sector de las criptomonedas es difícil porque hay que lidiar con muchas cosas que en otros sectores ya están mucho mas avanzadas, como la regulación. Crearon Coinffeine con bitcoins como capital social porque querían llamar la atención de tres organismos principales: Sepblac, Agencia Tributaria y el Banco de España. A las dos semanas, Alberto y su equipo consiguieron reunirse con el Banco de España: “Nos pidió que explicásemos como estábamos trabajando con entidades financieras. El hecho de que el regulador bancario español no nos exigiese ninguna licencia fue clave para que fuese Bankinter el primer banco en el mundo en invertir en Bitcoins en noviembre de 2014 y lo hiciese en nuestra compañía”.

Sobre los motivos que le llevaron a constituir la compañía con esta moneda virtual, Gómez Toribio subraya que fue “para dotar de una definición jurídica al Bitcoin”.

No existía en ninguna parte del mundo y lo hicimos como si fuese un bien intangible, inmaterial. De esta manera fue como lo constituimos ante el notario y el Registro Mercantil. Posteriormente fue el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea quien tomó algunas de las consultas que habíamos hecho a la Dirección General de Ordenación del Juego para saber cómo teníamos que trabajar. Uno de los motivos que más nos preocupaban era que estábamos creando una aplicación descentralizada, con el más puro espíritu de Bitcoin. No es necesario registrarse, se trata de una App como BitTorrrent, con la que el usuario puede comprar divisas. No tenemos que identificar a nadie cuando compra bitcoins, sin embargo, también tocábamos euros. No teníamos que hacerlo, lo supimos tras diversas consultas vinculantes a la Dirección General de Ordenación del Juego y a diversos organismos, pero fue muy doloroso.

Alberto Gómez Toribio

CEO, Clluc

Sobre la actual regulación y el marco jurídico del Bitcoin, Alberto precisa que, gracias a la presión sobre los reguladores, España es hoy uno de los países con un marco jurídico más sólido. “Ese fue uno de los problemas que nos encontramos, pero hubo muchas otras dificultades técnicas. Ahora es más fácil crear una App de Bitcoin, pero hace dos años era muy complicado”, argumenta.

Imagina que creas un wallet, cómo pruebas si funciona bien o no. Necesitas bitcoins y gastarlos. Nosotros tuvimos que diseñar muchos procesos de integración continua. Es la forma en que se desarrolla software de manera eficiente y escalable para poder tener nuestra propia red de prueba.

Alberto Gómez Toribio

CEO, Clluc

En cuanto a los países con un marco jurídico más desarrollado, explica que Bitcoin en España es un tipo de divisa, pero también en todo el marco europeo es una divisa extranjera, según dijo el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea unos meses atrás.

Hasta ese momento, el Bitcoin pasó por varias definiciones. “La primera es la que aportamos en la constitución de Coinffeine, y que fue ratificada por el notario y Registro Mercantil. Esa definición decía que era un objeto de derecho real. Eso quiere decir que es básicamente como una casa, una silla o una mesa, simplemente es un bien digital que tiene un valor. El hecho de que sea un objeto de derecho real es algo muy interesante, no ocurre con ningún otro bien digital. Para que luego sea objeto de derecho real tienes que tener propiedad exclusiva sobre él y eso no ocurre sobre una foto digital, porque puedes copiarla. Con Bitcoin no ocurre. O lo tienes tú o yo, pero no pueden tenerlo dos personas a la vez, a no ser que hablemos de multifirma, pero no se puede copiar el bien tantas veces queramos como ocurre con una foto. A eso se refiere un objeto de derecho real. En este caso, el Bitcoin sí lo es. Fue complicado convencer al notario y al Registro Mercantil de que se trataba de un objeto de derecho real y esto fue la primera definición jurídica que tuvo el Bitcoin en España. Después, a través de la Dirección General de la Ordenación del Juego supimos que era dinero”.

Alberto relata con gran satisfacción que supieron que el Bitcoin era dinero, hackeando literalmente a las administraciones. “Les dijimos: vamos a crear el Bitcoin, que no es dinero, se trata de un objeto de derecho real. Esta es la definición que tenemos hasta ahora. Bien, si esto es así, se trata de algo como una mesa o una silla, por lo tanto vamos a crear una página web que se dedique a las apuestas con Bitcoin. La Ley de Ordenación del Juego dice que si yo apuesto cantidades de cosas que no son dinero, no tengo por qué pagar impuestos. Así que nuestro argumento fue vamos a utilizar Bitcoins para el juego online, pero nos vas a hacer pagar impuestos en contra de lo que dice la Ley. Entonces la Agencia Tributaria y la Dirección General de Ordenación del Juego dijeron que a pesar de que el Bitcoin no es dinero, en este caso iban a actuar como si lo fuese. Este hecho marcó un punto de inflexión. Fue en 2014. En este caso, cuando algo se considera dinero en un ámbito lo es en todos y eso fue lo que marcó el punto de inflexión y seguramente fue algo en lo que se basó la fiscal del Tribunal Superior de Justicia de la UE para dictaminar que Bitcoin es un tipo de divisas”.

Alberto presume que gracias a las consultas vinculantes realizadas por él, en España existe un marco jurídico bastante estructurado. “Eso no quiere decir que sea distinto a otros países, ni que sea mejor, quiere decir que aquí hemos preguntado más y por eso tenemos las cosas mucho más claras”, concluye.

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