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SCAP, la nueva forma de inversión similar a las ICO que comenzará a funcionar en México

SCAP, la nueva forma de inversión similar a las ICO que comenzará a funcionar en México

México está presentando interesantes movimientos en cuanto al manejo financiero y tras desarrollar una ley FinTech, empieza a ser escenario de nuevos modelos de inversión, como las Empresas de Adquisición con Propósito Especial (SPAC, por sus siglas en inglés), un esquema de negocios que tiene ya cerca de 30 años funcionando en Estados Unidos y que probará suerte en la nación azteca.

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) lanzó este nuevo instrumento de inversión que son compañías que, en un primer momento, no tienen activos y sus fondos son los que recaudan dinero en una Oferta Pública Inicial a partir de una estrategia de inversión que ofrecer. Luego de esta fase de capitalización, pueden comprar empresas, ideas, proyectos para desarrollar el plan de inversión con el que capten a sus inversionistas. Inicialmente su valor será el que recauden y la empresa cotizará en la bolsa desde el momento en que se apruebe la fusión o adopción del proyecto, comportándose de la misma forma que las acciones tradicionales.

En Estados Unidos, Canadá, India y Malasia ya existen proyectos de esta naturaleza, pero ¿qué es exactamente una SPAC? A través de ella se vende una estrategia de inversión que busca lograr la capitalización necesaria para acceder al mercado y poder destinar esos fondos a algunos proyectos que se consideren atractivos. Así lo explicó el director dela BMV, José-Oriol Bosch.

 

Lo que hace un SPAC es buscar financiamiento a través de inversionistas que levantan el dinero, pero no sabes para qué compañía va a ser, es un vehículo en donde no sabes en qué compañía estás invirtiendo, pero los administradores del SPAC son personas que tienen un reconocimiento, prestigio y trayectoria sobre todo en la parte de fusiones y adquisiciones.

José-Oriol Bosch

Director, Bolsa Mexicana de Valores (BMV)

Tras la recaudación del financiamiento capital, y según el rumbo que hayan planteado a sus inversionistas, el equipo tras el SPAC buscará empresas y proyectos que vayan acorde con la estrategia de inversión ofrecida para comprarlas bajo un plazo que puede ir de los 18 a los 24 meses.

Una vez que se aprueba, se fusiona con la empresa adquirida y puede cotizar en la BMV como cualquier otra empresa, además opera bajo las reglas que el mercado exige: presentar un prospecto de colocación para su ingreso, contar con un organigrama corporativo, que contenga comités y consejeros y brindar información sobre la composición financiera de la empresa o cualquier otro dato relevante.

Si no tiene éxito o si la oferta de inversión no convence a los accionistas, la SPAC regresará los fondos a sus propietarios. Actualmente el primer SPAC en México desarrollado por Vista Oil & Gas, administrada por Riverstone, sirve para inversiones energéticas, sin embargo, puede invertir en cualquier otro sector o industria.

El proyecto Vista Oil, primera SCAP que opera en México, recaudó $650 millones de dólares ($500 millones de dólares por la Oferta Pública Inicial más una garantía de bonos por un 20%, que se colocó a $11.50 dólares el papel) tras comenzar el viernes pasado. Más de la mitad del capital provino de inversionistas institucionales mexicanos y el resto de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.

ICO y SCAP: parecidos razonables

Con este nuevo instrumento de inversión, y por algunas de sus características, es inevitable recordar el boom que ha habido en el ecosistema Bitcoin con respecto a las Ofertas Iniciales de Criptoactivos (ICO) y que ha generado ventas por más de $1.6 billones de dólares en 2017, con importantes recaudaciones como en el caso de Tezos, con $232 millones de dólares.

Tanto en la SCAP como en la ICO el inversionista no conoce mayores detalles del funcionamiento de su inversión, es decir, no sabe de qué manera serán gestionados los fondos para lograr que rindan ganancias, pero si se maneja de buena forma y la idea es suficientemente atractiva, una ICO o una SCAP puede significar un importante ingreso para el arranque de un proyecto de inversión.

Además, en el caso de la SCAP la inversión cotizará en acciones de la Bolsa, permitiendo que se revaloricen o deprecien según sea el caso. Guardando las distancias, y pese a estar aún fuera de la regulación y el mercado bursátil, cuando un inversionista decide adoptar el criptoactivo de determinada ICO se vuelve, en cierta forma, accionista de este proyecto, posee parte de los fondos de la economía interna y el capital del proyecto y si este triunfa, puede ver como sus fichas/acciones se revalorizan.

Recientemente se dio a conocer que la regulación FinTech del país azteca no afecta los criptoactivos, por lo que podría darse un esquema de negocios que tome parte de ambos instrumentos y lleve a las criptomonedas a la bolsa, aunque es solo una posibilidad, y mayor adopción y difusión también podría significar la ampliación del marco regulatorio.

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Acerca del autor

Javier Bastardo

Filósofo poseedor de una curiosidad incurable. Entusiasmado por las potencialidades de las criptomonedas y blockchain en el mundo que viene.

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