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Destacan pagos entre agentes, IA privada, identidad digital y redes de cómputo.
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El sector cripto de IA subió 54% en septiembre, frente al 24% del mercado general.
El mercado está premiando distintas apuestas sobre el papel que podrían desempeñar las criptomonedas en la economía de agentes de inteligencia artificial (IA).
Algunas buscan facilitar pagos entre sistemas autónomos; otras ofrecen servicios de IA privada, verificación de identidad humana o redes descentralizadas de cómputo. Todas comparten ese elemento: su conexión con una tendencia que, a viva voz, la mayoría ve como el futuro: la inteligencia artificial.
Según Grayscale Research, el sector de IA avanzó 54% en septiembre de este año, más del doble que el mercado general de criptomonedas. Aun así, su capitalización rondaba los 15.000 millones de dólares, lo que lo convertía en el más pequeño de los seis sectores que clasifica la firma como los más llamativos en la industria.
Sin embargo, este repunte no permite concluir que la adopción de IA ya esté generando valor económico para sus tokens. Para evaluar esa posibilidad, hay que mirar qué ofrece cada plataforma y cómo conecta su actividad con el activo. Pero algo sí está claro: más allá de las amenazas recientes que ha supuesto la IA para la industria, el capital está viendo en estos proyectos una oportunidad.
NEAR, figura entre las altcoins relacionadas con IA
NEAR es el activo destacado del grupo. No solo con un alza de 183% en septiembre, sino con amplio interés en redes sociales y actualizaciones clave en las últimas semanas. Su propuesta incluye herramientas para facilitar operaciones entre cadenas y servicios vinculados con agentes de IA.
Una de sus piezas fundamentales es NEAR Intents, que permite coordinar operaciones entre redes. Solo en septiembre, este mecanismo movió más de 4.800 millones de dólares, el máximo desde su lanzamiento en fase beta en noviembre de 2024, según registros de DeFiLlama.

El volumen de transacciones puede indicar actividad, pero no equivale a ingresos: para evaluar su impacto económico importa cuánto genera en comisiones y qué parte de ese dinero se traduce en demanda de NEAR. Las comisiones de septiembre, aunque no pasaron su pico de noviembre de 2025, estuvieron cerca; mientras que el valor total bloqueado en DeFi dentro de NEAR duplicó los niveles de agosto, que ya era un pico.
El peso de este proyecto en el ecosistema actual nos ha llevado a darle mucho seguimiento. Y esto no ha sido en vano: ha atraído incluso a los pesos pesados del mundo financiero. El 29 de septiembre, Bitwise lanzó en Estados Unidos un fondo cotizado al contado vinculado con NEAR, bajo el ticker NRR, que contempla además el staking de los tokens que mantiene.
Venice: IA privada y quema de tokens
Venice (VVV) subió 70% en septiembre. La plataforma ofrece servicios de IA con énfasis en la privacidad y permite acceder a modelos mediante una API. Pero además tiene como bandera que sus modelos no tienen censura. Tómese esto como cada quién decida evaluarlo, lo cierto es que hay un sector importante buscando precisamente eso.
Su token VVV tiene un mecanismo que conecta la actividad comercial con la oferta: Venice destina 5 dólares de cada 100 gastados en créditos de API a comprar y quemar VVV. Además, redujo su emisión anual de 3 millones a 2,5 millones de tokens desde el 1 de septiembre y a 2 millones desde el 1 de octubre, según su actualización de tokenomics, en una movida que reduce el impacto inflacionario del token.
El diseño crea una vía para que un mayor consumo de servicios impulse compras del token y reduzca su oferta. Sin embargo, para saber si ese mecanismo explica parte del alza, habría que contrastar las ventas de créditos y las quemas efectivas con las emisiones. La existencia de la regla no demuestra, por sí sola, que los ingresos hayan aumentado lo suficiente como para justificar la revalorización.
Lo que sí ha ocurrido con certeza es un aumento del capital apostando al comercio de VVV. Los datos de Coinglass revelan que, en las últimas semanas, el interés abierto (posiciones sin cerrar con capital en VVV) está en máximos históricos.

World y Bittensor: identidad y redes abiertas
World (WLD), que avanzó 47% el mes pasado, aborda otro problema: distinguir a personas reales de bots y agentes automatizados. Una idea que, más allá de sus implicaciones morales y éticas (que no entraremos a cuestionar en este artículo), cobra un carácter de peso a medida que más alternativas para pagos entre agentes de IA entran en escena.
Su sistema World ID busca permitir que una persona demuestre que es humana, sin revelar su identidad en cada interacción. El proyecto también ha anunciado integraciones para llevar esa verificación a entornos de agentes de IA.
La utilidad potencial es clara: si aumentan las interacciones automatizadas, como la tendencia parece indicar, los servicios podrían necesitar más mecanismos para comprobar cuándo hay una persona detrás de una acción.
Bittensor (TAO), por su parte, subió 37% y busca coordinar redes especializadas en servicios como inferencia, datos y cómputo. Su sistema distribuye emisiones entre subredes y participantes mediante incentivos económicos.
El desafío es distinguir esos incentivos de la demanda externa. Que una subred reciba más emisiones o atraiga capital no demuestra necesariamente que existan clientes dispuestos a pagar por sus servicios, aunque sí es claro indicio de interés y de capital potencial.
¿Qué debe demostrar el sector?
Los cuatro casos representan apuestas distintas sobre la infraestructura que podría necesitar una economía de agentes: pagos y operaciones entre cadenas, acceso privado a modelos de IA, identidad humana y redes abiertas de servicios computacionales.
La prueba estará en las métricas. En NEAR, hay que observar las comisiones y los ingresos derivados del uso. En Venice, las ventas y las quemas efectivas de VVV. En World, la adopción de World ID y su relación con la demanda del token. En Bittensor, la actividad de las subredes y los pagos por servicios, más allá de las recompensas internas.
El análisis fundamental debe determinar si esos mecanismos producen valor económico suficiente para respaldar las valoraciones. El análisis técnico puede ayudar a evaluar la fortaleza del repunte, pero no sustituye esa comprobación.
Por ahora, septiembre muestra que los inversores están dispuestos a pagar por la posibilidad de que las criptomonedas cumplan un papel importante en la economía de las IA. Lo que todavía falta demostrar es qué proyectos conseguirán convertir esa expectativa en uso sostenido, ingresos y demanda real de sus tokens. Acá tuvimos un vistazo sobre algunos de los proyectos que parecen posicionarse en el momento actual.












