Cisco se tomó la blockchain en serio. Después del éxito en su Laboratorio de 2015 en Berlín vuelven, ésta vez en San Francisco,  apostando a la lluvia de ideas y al trabajo colaborativo de todos los involucrados en la tecnología blockchains.

Según reportan en su blog, el Cisco Hyperinnovation Living Labs (o CHILL) efectuado el 2 y 3 de mayo, estuvo  pensado para producir prototipos que estén listos para ser implementados. Las palabras clave del evento: trabajo coordinado.

Los invitados fueron ejecutivos, clientes, creativos e innovadores que se organizaron en equipos para presentar ideas a un ritmo imposible y terminar en la tarde del último día presentando los distintos productos a ser evaluados por el panel de inversionistas.

Cuatro equipos armaron la orquesta: Concepto, Construcción, Visión y el grupo de inversionistas. Además, consumidores organizados en grupos de 15 hicieron pruebas in situ.

El equipo de Concepto estuvo compuesto en su totalidad por altos ejecutivos con conocimiento de la industria, responsabilidad presupuestaria y capacidad para impulsar las soluciones que se crearon. Agrupados en cinco áreas: “Inteligencia al Filo”, “Asegurar la cadena de suministro virtual”, “Transacciones transfronterizas”, “Nuevas maneras de moverse” y “Seguro, Certificado y Circular”.  Al final del primer día todos presentaron un concepto por consenso para que el equipo de Construcción tuviera con qué trabajar durante la noche.

El equipo de construcción estuvo compuesto de diseñadores, programadores y creativos. El equipo de Visión por expertos de varias industrias que ayudaron respondiendo preguntas prácticas sobre el mundo de los grandes negocios, desde el mercado hasta el análisis de competidores.

La experiencia, pensada al detalle: Un espacio enorme, para que los equipos piensen en grande, la distribución de los grupos más viñetas y carteles, iteraciones cada 90 minutos, marcados por el tema de Star Wars que daba marco a la entrada del grupo de usuarios (lo más heterogéneo posible) que probaron los conceptos y determinaban su pase a la siguiente etapa.

Un hangar con techo abovedado que forma parte del Palacio de Bellas Artes de San Francisco (Palace of Fine Arts) fue el lugar escogido. La curaduría e instalación corrió a cargo de la Arquitecta de Innovación de Cisco, Shannon Lucas. Lámparas especialmente diseñadas colgaban del techo, simulando blockchains, brillando verdes para indicar su funcionamiento óptimo, de pronto empezaban a parpadear en rojo para representar un ataque malicioso que los equipos tenían que repeler.

CHILL es una forma de aprendizaje. Al construir un prototipo, una representación física de la cadena de bloques en sí, podremos mover la conversación de lo teórico a lo tangible. Así pudimos construir más de un centenar de prototipos a lo largo del curso del laboratorio

Shannon Lucas

Arquitecto de Innovación, Cisco

Al final los equipos propusieron y construyeron varios prototipos, algunos de los cuales se verán implementados en los próximos meses, para fortalecer aún más su solución de infraestructura de red existente. Como recordarán, ya en enero habían firmado un acuerdo con Bosch, Foxconn y otras empresas para desarrollar un protocolo abierto de blockchain para IoT

Luego de éste impresionante despliegue de recursos dirigidos al aprendizaje Cisco descubrió el agua tibia: las empresas sienten que las blockchains y la seguridad tienen efectos positivos en sus negocios. El Director de Ingeniería de Innovación de la compañia Anoop Nannra, afirmó que la aplicación de las blockchains a la red masiva de la empresa (unos 500 millones de dispositivos desplegados a nivel mundial, con un valor estimado de 500 mil millones de dólares) podrá crear disrupciones y transformaciones importantes.

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