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Bitcoin en la economía venezolana: Un vistazo a las posibilidades dentro de la crisis

Bitcoin en la economía venezolana: Un vistazo a las posibilidades dentro de la crisis

La situación económica de Venezuela ante el mundo es bastante particular. No es exagerado describirlo como una crisis, a la cual los ciudadanos han tratado de sacar provecho, y cada vez más recurren a una herramienta igualmente particular: Bitcoin.

El contraste entre la necesidad y la oportunidad ha echado frutos con la adopción de una herramienta financiera que desafía estándares culturales en el país sudamericano. Al ser una nación más emprendedora que tecnológica, finalmente ha comenzado una adopción generalizada en busca de una solución financiera, por vanguardista que ésta sea.

Para revelar las implicaciones de este nuevo paso en opciones financieras, en CriptoNoticias conversamos con el economista Aarón Olmos, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) e investigador de la Economía Digital.

Un escape a la crisis

Actualmente, el apuro financiero del venezolano está definido por políticas económicas restrictivas, donde el economista resalta la imposición del control cambiario, el cual influye como efecto dominó en la producción nacional y el aumento exponencial del valor de bienes y servicios, añadido a una inflación descontrolada. Ésta última condiciona el valor de los salarios, afectando directamente la capacidad de ahorro -la cual es prácticamente nula- y la posibilidad de suplir necesidades básicas.

De acuerdo al FMI, la inflación venezolana alcanzará un 720% en 2017 y superará la cifra de 2068% para 2018.

“Cuando el ciudadano no cuenta con una moneda que respalde el valor de su trabajo, es normal que se busquen alternativas”, declara. Mientras el valor del bolívar continúa en caída libre, las criptomonedas continúan escalando en el mercado, con bitcoin a la cabeza rozando los 3 mil dólares por unidad.

Es aquí cuando las perspectivas comienzan a cambiar, asegura Olmos. Si bien las restricciones afectan a las monedas fiat, Bitcoin no encaja en el estándar centralizado, permitiéndole saltar barreras regulatorias y colarse entre las dificultades que ahogan el sistema. Su uso desafía los controles de cambio -representando un alivio para las empresas- y representa una forma de generar ganancias mediante la inversión por parte del usuario de a pie.

Viendo las posibilidades, saltan las dudas con respecto a cómo sacar el mayor provecho de esta herramienta financiera. En sus beneficios para el venezolano destacan dos opciones: su adopción como divisa alternativa o como reserva de valor.

“Pensar en bitcoin como una herramienta de valor bajo la figura del ahorro, no es exactamente correcto”, explica el economista. Bitcoin, atado a un mercado volátil -comparado con monedas nacionales- debe procurar un interés sobre su precio para asegurar que no habrá pérdidas. Para que esto pase, debe existir un poder central que controle esta remuneración, lo cual queda fuera de discusión por la naturaleza descentralizada de la criptomoneda. No obstante, esto no descalifica su uso para la protección de los ingresos de aquellos que decidan invertir en ella.

Si vemos el dinero como una mercancía, esa mercancía tiene un precio y ese precio tiene un tipo de interés, debería existir un sistema financiero que esté detrás de la remuneración de esta mercancía de dinero. Bitcoin por lo general no asume un tipo de interés para remunerar su valor, ya que éste depende de la oferta y la demanda. No lo podemos ver como una reserva de valor en términos del ahorro, pero sí como herramienta de cobertura financiera.

Aarón Olmos

Economista, UCAB

Por otra parte -hablando del dinero como mercancía- el empleo de las criptomonedas como divisa es una opción viable, explica el profesor. “Bitcoin tiene muchas características que posee una moneda tradicional”, señala, resaltando la aceptación como su mayor ventaja, ya que revela la preferencia por el público de este recurso, otorgándole valor.

Este hecho está confirmado por el público, con un volumen de transacciones en constante incremento por parte de usuarios venezolanos en la plataforma de comercio LocalBitcoins, realizando movimientos comerciales que superan los 400 millones de bolívares tan sólo esta semana.

Localbitcoins Bolivares Venezuela

Este semana marca un nuevo incremento en el comercio de criptomonedas por usuarios venezolanos. Fuente: coin.dance

La clave del éxito

Tomando en cuenta que la economía venezolana impulsa la adopción de bitcoin, es necesario tener una proyección de sus implicaciones. Si bien la criptomoneda no discrimina en su empleo, sí existen características que debe tener un país para asegurar la inclusión de una nueva alternativa financiera de este tipo.

“Tenemos que tener una economía en sanas condiciones, en términos de producción y generación de bienes y servicios para poder pensar en la adopción de otra moneda”, explica el economista. Es decir. la base para dar pie a todas las posibilidades de inclusión es una economía fuerte. La aplicación de bitcoin en el comercio, como tipo de cambio, e incluso como parte de una doble circulación (en este caso BsF/BTC) está íntimamente relacionada con el desarrollo económico de la nación.

En este punto, basta una mirada al panorama internacional para comprender este diagnóstico, ya que han sido los países que cumplen con esta definición los que han hablado de la adopción de bitcoin, dando alternativas a sus ciudadanos al ofrecer divisas de valor semejante, sin mayor tropiezo en la economía nacional.

Asimismo, Olmos apunta a que también es necesario establecer un espacio para la discusión regulatoria por parte de las autoridades financieras y gubernamentales. No obstante, Venezuela se encuentra en un limbo legal, donde los usuarios prefieren permanecer de bajo perfil. “En la actualidad nuestro país lo está adoptando, y esto no está permitido por parte del Estado”, señala. Y es que precisamente, la censura y el desconocimiento son los verdaderos peligros.

No todo el mundo está familiarizado con esto (Bitcoin). Lo peligroso de ésto es que muchas personas lo están viendo como una herramienta para hacer dinero fácil. Inclusive hay sistemas piramidales montados con criptomonedas, haciendo creer a las personas que son una vía alterna para generar dinero rápido en situaciones de crisis y escasez.

Aarón Olmos

Economista, UCAB

Sin embargo, el especialista en finanzas defiende la educación como la mejor arma para evitar peligros y fijar el curso para las posibilidades que aguarda el empleo de Bitcoin en la cotidianidad del venezolano.

Educación sin descanso

Mientras la lucha por sobrellevar la economía continúa, una realidad alterna se gesta en las aulas. Es allí donde la verdadera revolución digital ocurre, alimentando el interés de futuros profesionales y la creación de proyectos orientados a explorar nuevas herramientas financieras, impulsadas por una juventud tecnológica.

Actualmente el economista dicta cátedra en cinco reconocidas universidades venezolanas, donde persigue su pasión por la Economía Digital. “Yo asumí esto como algo personal”, declara. Y así, hace el recuento de su trayectoria profesional como una sucesión de puertas por tocar, charlas e investigación para extender el conocimiento a sus alumnos.

Futuros profesionales se forman en un entorno tecnológico, donde deben aprender nuevas herramientas para sobresalir en el campo laboral

Hasta el momento, Olmos ha logrado abrir una línea de investigación de Economía Digital en el Centro de Investigación para la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Asimismo, imparte una materia electiva para estudiantes de post-grado en la Universidad Simón Rodríguez, “Finanzas en la Economía Digital” donde incluso abarca el impacto Fintech. Y también menciona la Universidad Alejandro Humbolt, donde aprovechó para expandir los horizontes de sus estudiantes de la Facultad de Comercio Internacional con nuevas propuestas en la estructura educativa.

No obstante, la lucha por darle un puesto a la nuevas herramientas financieras en el pensum de sus materias ha sido ardua, de lo cual el profesor acusa al desconocimiento sobre las verdaderas implicaciones de éstas por parte de las autoridades. “Se teme a lo que no se conoce, y desde el punto de vista académico no es tan difícil abrir los espacios”, explica.

El potencial de la educación sobre nuevas tecnologías va mucho más allá de lo ya establecido, afirma Olmos. Esto también aplica en el entorno laboral, donde la preparación se limita a lo conocido, como es el caso del Community Management. “Mucha gente busca este tipo de conocimiento (tecnológico) por la practicidad que te puede dar para generar dinero o un trabajo”, explica.

No obstante, la necesidad es ir más allá. En Venezuela ya se han creado espacios informativos hacia el empleo de nuevas herramientas, como es el caso de comunidades de criptomonedas y blockchain, eventos educativos como “País 2.0” de la UCAB y varias iniciativas que se suceden, generando poco a poco un impacto en la sociedad, extendiendo el conocimiento más allá de los salones de clase.

Los centros de formación deberían tener iniciativas para ofrecer nuevas herramientas. ¿La universidad es el espacio para aprender? Claro que sí. Pero la universidad no es el único espacio.

Aarón Olmos

Economista, UCAB

Si desea saber más sobre el impacto de bitcoin en la economía venezolana, a continuación le dejamos la entrevista completa a Aarón Olmos:

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Acerca del autor

Diana Aguilar

Periodista. Investigadora enfocada en economía, emprendimiento y tecnología.

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