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Desencriptando a Carlo Ponzi: la estela de una estafa

Desencriptando a Carlo Ponzi: la estela de una estafa

En las “oportunidades únicas de negocio” no todo es lo que parece. Ya sea en la vida real o digital, la promesa de riqueza a corto plazo a cambio de una inversión puede ser una apuesta arriesgada, si no ilegal y peligrosa para tus finanzas.

En su recorrido por la historia, muchos sistemas de fraude han sido creados, pero ninguno como el Ponzi. Nombrado como el famoso estafador italiano Carlo Ponzi, el descaro lleva nombre desde principios de 1900, con una técnica que un siglo más tarde es el manual de instrucciones para miles de estafas, ahora globalizadas en la era digital.

Y un nuevo paso ha sido dado en este terreno con la popularidad de las criptomonedas. Desde el estallido de popularidad de Bitcoin en 2012, su expansión y la creación de nuevas altcoins ha escalado hasta crear un mercado surtido, que mueve miles de millones de dólares anualmente.

Al ser una tecnología relativamente nueva, la comprensión a nivel global sobre el funcionamiento de esta herramienta financiera aún está en desarrollo y en el mercado volátil de las monedas digitales, las historias de éxito invaden las pupilas de aquellos que desean su parte. Aprovechando este paisaje, cada vez surgen más Ponzi con una idea en mente: obtener riqueza a corto plazo… a cambio de la tuya.

Mecanismo de mentira

Imagina que aparece ante ti una publicidad irresistible: “Compre en ScamCoin y doble su inversión en tan sólo 30 días”. Ingresas al portal y ésta parece ser una buena oportunidad de negocio. La empresa parece lícita y bien posicionada. Y lo más importante, está llena de promesas con la venta de una criptomoneda de la que nunca has oído hablar. Pero el mensaje es tranquilizador, asegurando paquetes educativos y la guía de promotores del negocio. Lo único que debes hacer es pagar, reunir más interesados en ScamCoin y ver como te vuelves millonario.

Las explicaciones que ofrecen en la empresa sobre monedas digitales -con un conocimiento nulo o muy general de tu parte- son bastante aceptables. Vistas como monedas valoradas en el mercado (sólo visible para los inversores de ScamCoin), todo lo que ofrece la plataforma es convincente. Usualmente organizan eventos para hablar sobre ScamCoin, donde puedes ver promotores venderla como la mejor opción y enumerar sus virtudes. Incluso la compararán con Bitcoin, lo cual se acerca a la venta de la copia barata de un CD y venderlo como original, aprovechando que usted nunca ha visto un CD.

ScamCoin es una empresa algo extraña: nada se menciona de legalidad, la criptomoneda sólo es emitida por la empresa y no es posible minarla, tampoco puedes ingresar en la blockchain de la criptomoneda, no es posible comercializarla en plataformas de trading con otras monedas digitales ya que no aparece listada en el mercado, e incluso existe la posibilidad de que te pidan una inversión a cambio de una moneda criptográfica que ni siquiera ha sido lanzada después de años de publicitarla.

No obstante, inviertes, recibes el pago prometido, declaras tu éxito y recomiendas el servicio. Sintiendo seguridad, continúas así por unos meses, hasta que finalmente decides hacer una apuesta mayor e invertir todo tu dinero y esperas; en vano. Nadie responde tus correos, ni tus mensajes preguntando por la comisión correspondiente. Pronto te enteras de que no eres el único sin saber el destino de tu dinero, y ya es tarde para denunciar, ya que estos negocios operan fuera de la vista de las autoridades.

Ponzi te sonríe y te señala una verdad de peso en ésta situación: estás en la base de una pirámide diseñada para enriquecer a unos pocos y empobrecer a miles. ¿Cómo? Tu dinero es el pago para inversores previos, y es un ciclo que se repite, mientras recibes comisiones de la inversión de clientes nuevos. La empresa esconde el fraude tras una apariencia de éxito, atrayendo a más incautos dispuestos a escalar la pirámide con la publicidad que tú y miles de usuarios han proporcionado.

Este es un caso común de fraudes en línea, ahora agravados con la aparición de la tecnología de las criptomonedas. Aprovechando la falta de conocimiento generalizada sobre el tema -especialmente en regiones con baja inclusión financiera- los esquemas piramidales han encontrado una mina de oro con el entusiasmo de nuevos inversionistas en estas herramientas.

Ahora regresemos en el tiempo y volvamos a ese momento en que te fijas en ScamCoin. Antes de dar click a esta nueva y única oportunidad de negocio, ¿sabes diferenciar una criptomoneda real de una falsa?

Descifrando la estafa

Al estar valoradas en dólares, invertir en una criptomoneda suele ser más atractivo que entender el funcionamiento detrás de ella, lo cual en éste caso es esencial para realizar una inversión segura. Así que señalemos un par de cosas que pasamos por alto con ScamCoin que debemos saber para evitar caer de nuevo en la estafa.

Lo más importante que debes saber es que todas las criptomonedas poseen una blockchain, la columna vertebral de todo el sistema. Es mediante la blockchain -ya sea pública o privada- que se gestiona todo lo relacionado con la moneda digital, desde registro de movimientos, hasta la confirmación de nodos en la red para llevar a cabo transacciones. Y son visibles para cualquiera, ya sean centralizadas, como Ripple, o descentralizadas, como Bitcoin.

Si lo que el negocio vende es una moneda digital, debe ser posible supervisar el movimiento de éstos en la blockchain y seguir su actividad, aún sin saber del alza o baja de ésta al no estar cotizada en ningún mercado.

Ahora, hablemos de nodos, una parte igualmente importante del proceso. Pese a que es el caso de la mayoría, no todas las monedas digitales son minadas, como es el caso de XRP de Ripple, la cual es emitida exclusivamente por la empresa. La presencia de nodos es lo que apunta a una operación confiable, ya que su presencia demuestra que es posible comercializar la criptomoneda, transmitiendo transacciones y verificándolas en la blockchain.

Reuniendo éstas características, que ScamCoin sea exclusivamente emitida por la empresa -y recordemos, sin una blockchain accesible para verificar movimientos de la criptomoneda- ya nos da una idea de qué puede tratarse el negocio, el cual pide una inversión a cambio de la criptomoneda, sin confirmación de otros participantes en la red, controlando de forma absoluta el ingreso de dinero y su distribución.

Una significativa cantidad de personas no posee educación financiera, por lo que el movimiento del mercado es un misterio. Si es tu caso, hay algo que debes estudiar con especial cuidado: ¿ScamCoin no se puede comercializar en ninguna casa de cambio? Éste es un indicador llamativo, aunque la justificación siempre es Bitcoin, la cual en sus inicios sólo podía ser comercializada directamente entre usuarios. Aunque eso fue hace casi una década, no ha perdido vigencia la comparación, omitiendo todas las demás características que a estas alturas ya te deberían haber hecho correr en dirección contraria.

Un peligro cercano

Ejemplos como ScamCoin pueden ser encontrados con pasmosa facilidad. Abundan en regiones con escasa educación financiera, sorteando regulaciones desactualizadas, las cuales existen en muchas naciones alrededor del globo. Los casos son muchos, pero hay uno que resalta y le ha dado la vuelta al mundo dejando un rastro de alarmas: la empresa OneCoin Ltd.

Ante la estafa búlgara, su predecesor italiano se quita el sombrero, ya que no sólo juega con todas las características de rigor de un sistema piramidal, sino que se sostiene en la ignorancia de sus inversores en todo el mundo, y alienta la astucia de aquellos dispuestos a escalar hasta nuevos niveles en el lucrativo fraude.

La inversión en OneCoin es atrayente para muchos. La táctica de la empresa búlgara es ofrecer paquetes educativos y la posibilidad de adquirir la moneda OneCoin -con un supuesto lanzamiento anunciado para el 2018- a cambio de una inversión por parte de nuevos clientes, invitándolos a reunir a más interesados. En el interín, su extensión hasta los lugares más recónditos e insospechados son una prueba para las autoridades financieras, las cuales se ven retadas a dejar el sistema tradicional e incursionar en la tecnología.

Además, la estafa piramidal recoge una perla de sabiduría del pasado, continuando sus servicios bajo diferentes identidades: OneCoin Ltd., OneLife Network Ltd. o One Network Services Ltd. Debe saber que Ponzi también usó diferentes nombres a lo largo de su carrera como estafador, como “Charles Ponei” y “Charles P. Bianchi”. Diferentes nombres, mismo fraude.

En el caso de ésta empresa, el esquema ya ha generado no menos de 20 alarmas entre 2016 y 2017, bajo todos sus disfraces, en más de 18 países. No sólo afecta a las finanzas de sus inversores, sino también la percepción del público y autoridades ante las posibilidades de la tecnología, donde comparten una ignorancia generalizada.

Al ser un negocio en el que se ingresa de forma voluntaria, la manera más efectiva de desmontar la estafa es con conocimiento. Podrás ver que muchos emprendedores y usuarios de Bitcoin usan la expresión de “evangelizar” para referirse a la extensión de conocimientos, lo cual es vital, ya que ésta tecnología prospera con su adopción y sólo puede ser adoptada al ser entendida y libre de malinterpretaciones. 

Tal vez te preguntes cómo acabó Ponzi. Tras el descubrimiento de la millonaria estafa que inspiró a “celebridades” del ramo -como el polémico Bernard Madoff en 2008- el inevitable descubrimiento del esquema por seguimiento de las autoridades y de la prensa lo llevó a la cárcel y la bancarrota. 

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Acerca del autor

Diana Aguilar

Periodista. Investigadora enfocada en economía, emprendimiento y tecnología.

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