Desde hace más de un año, el Banco Central de Canadá, junto a otras instituciones regulatorias del país norteamericano y el consorcio blockchain R3, han estado investigando las posibles aplicaciones que podría tener  la tecnología blockchain en la industria financiera de este país, específicamente como protocolo interbancario. Y hasta hace tres meses, seguían con una visión optimista de la investigación.

Pero, hace un par de días y desde una columna en el portal de The Globe and Mail, Carolyn Wilkins, subdirectora adjunta de la principal entidad bancaria y Gerry Gaetz, CEO de Payments Canada –el operador de pago y liquidación del país-, anunciaron la decisión negativa sobre implementar la contabilidad distribuida pues encontraron “obstáculos” que lo impiden.

Entre los problemas encontrados por Wilkins y Gaetz para implementar la blockchain resaltan la incompatibilidad en términos de privacidad con lo ofrecido por la cadena de bloques y la legislación financiera, así como la escalabilidad.

El primero fue un punto álgido durante las investigaciones, pues si bien el equipo pudo moldear las condiciones de privacidad de la cadena hasta lograr que estuviese dispuesto tal como lo estipula el marco legal, el protocolo de seguridad hizo que el sistema fuese susceptible al riesgo en un punto de fallo, dejando a la tecnología blockchain a la par de los sistemas de seguridad actuales. Un punto en contra de la adopción, pues teóricamente, este tipo de situaciones deberían desaparecer.

Además, la escalabilidad del bloque de la cadena fue catalogada como un obstáculo para la adopción porque –según lo explicado por los representantes de las finanzas públicas de Canadá- las versiones que pueden procesar más transacciones por minuto, se alejan de los marcos totalmente descentralizados; hecho que haría inferiores los niveles de ahorro al digitalizar todo con blockchain.

Mientras que otras versiones (de blockchain) pueden lograr mayores tasas de transacción al alejarse de un marco totalmente descentralizado, esto puede reducir la resiliencia y disminuir algunos de los ahorros de costos potenciales esperados

Carolyn Wilkins y Gerry Gaetz

La conclusión a la que llegaron las autoridades canadienses es que un sistema respaldado en contabilidad distribuida no puede ofrecer por el momento “la eficiencia y los beneficios netos” que obtienen con un sistema centralizado.

Al final del día, los sistemas interbancarios deben ser seguros, eficientes y resistentes, y deben cumplir todas las normas internacionales. Plataformas basadas en contabilidad distribuida no están todavía allí.

Carolyn Wilkins y Gerry Gaetz

Sin embargo, el final del artículo ambos representantes del gobierno sugieren que existen rutas que no descartan explorar con la tecnología blockchain, siempre teniendo en cuenta que la clave está en la colaboración entre el sector público y privado. Esto a pesar de que la ambiciosa investigación del Banco Central y R3, no resultase cómo se esperaba.

Hay que tener en cuenta que las investigaciones del Banco Central de Canadá, fueron realizadas bajo el proyecto Jasper del consorcio blockchain R3, con el objetivo de construir y probar un sistema experimental de pago interbancario al por mayor, utilizando la tecnología de la contabilidad distribuida.

Dicho sistema, estaría –tal como el actual- operado por Payments Canada y supervisado por el Banco Central canadiense. Podría incluso sustituir al Sistema de Transferencias de Grandes Valores de Canadá.

Por los momentos, el sistema financiero canadiense seguirá trabajando por el mismo sendero de modernizar el sistema de pagos que actualmente utilizan, pero en torno a un sistema nuevo de compensación que utiliza un núcleo centralizado y tradicional.

Imagen destacada: thestar.com

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