La plataforma Sikoba es uno de los proyectos que actualmente está destacando en el ecosistema de las criptomonedas con su oferta de proveer una herramienta blockchain donde los usuarios puedan diseñar, registrar y ejecutar créditos peer-to-peer, la cual espera su lanzamiento en 2018.

Justo mientras se está llevando a cabo la preventa de tokens o activos digitales de Sikoba (SKO), diversos usuarios y expertos en las criptomonedas han estado identificando y discutiendo las principales ventajas de esta propuesta. Una de ellas, sin lugar a dudas, es la utilización de dicha herramienta para impulsar el uso de microcréditos en zonas con economías emergentes.

Precisamente Latinoamérica es una de estas regiones del mundo donde los desequilibrios económicos y financieros dan cabida a que la necesidad de contar con nuevas tecnologías financieras sea de las importantes para sus pobladores. Ya con casi una década de existencia, Bitcoin ha logrado ser una alternativa de mucho provecho para miles de personas en Latinoamérica, siendo utilizada como tecnología de pago, reserva de valor y para remesas transfronterizas, entre otros.

Sin embargo, Sikoba ha traído una nueva aplicación de la tecnología blockchain y próximamente la aplicación estará disponible para dispositivos móviles, una característica particularmente importante en regiones menos desarrolladas. Asimismo, tiene proyectado ofrecer un acceso más fácil de créditos en zonas con poca o nula presencia bancaria.

Con su nueva herramienta, Sikoba colocará en manos de los usuarios una plataforma donde las personas pueden registrar sus contratos crediticios, fijar las condiciones de pagos y hacer seguimiento de dichos contratos con total seguridad. Estas ventajas otorgan a las economías emergentes la oportunidad de impulsar sus dinámicas financieras gracias a la proliferación de microcréditos con mayor facilidad.

Los microcréditos, son básicamente créditos de cantidades pequeñas donde los beneficiarios pueden obtener capital para desarrollar sus negocios y emprendimientos. Debido a las numerosas limitaciones y requisitos que imponen los bancos hoy en día, no todos los productores y comerciantes tienen acceso a créditos bancarios, es por ello que los microcréditos son una excelente alternativa para incentivar el desarrollo económico de zonas donde los productos bancarios no tienen alcance.

En este entramado financiero, Sikoba encaja perfectamente ya que otorga a los usuarios herramientas con las que hoy no cuentan. Como la oportunidad de registrar sus contratos en un libro de registros inmutables, establecer sus propias condiciones y tener la flexibilidad de pagar los créditos con monedas fiduciarias, criptomonedas, mercancías, productos, servicios y hasta el activo digital propio de la plataforma de Sikoba (SKO).

El potencial de Latinoamérica para los microcréditos

Acorde a cifras de la agencia McKinsey, la cifra de personas no bancarizadas en todo el mundo supera los 2500 millones de personas, donde Latinoamérica contribuye con el 10% aproximadamente. Además, el número de personas que vive con menos de 5$ al día es también alarmante, resaltando aún más la necesidad de herramientas financieras que puedan abarcar a este grupo de personas.

El mercado de las microfinanzas en todo el mundo posee maneja aproximadamente unos 87 mil millones de dólares anuales, y sigue creciendo cada año entre 10 y 15% según cifras del Barómetro Financiero 2016. Estas cifras revelan la importancia que estas prácticas financieras poseen actualmente para el desarrollo del comercio y la producción económica en zonas donde los productos bancarios no tienen suficiente alcance o simplemente no tienen presencia.

En Latinoamérica, el uso de microcréditos locales es una de las actividades más usadas para contrarrestar los embates económicos producto de malas políticas en muchos países de esta región. El uso de financiamientos peer-to-peer es muy común y sirve para dinamizar las productivas y comerciales; sin embargo, la falta de herramientas para registrar los contratos, sus respectivas condiciones y el limitado acceso monedas fiduciarias, hacen que los microcréditos no se empleen tanto como debería.

Sikoba encaja perfectamente en esta necesidad donde los usuarios pueden establecer sus contratos de crédito y al mismo tiempo puedan emplear, si lo desean, los activos digitales SKO como forma de pago para cerrar dichos contratos. Al también presentar la flexibilidad de pagar con criptomonedas, mercancías, productos y servicios; Sikoba puede funcionar en dichas economías aún en la escasez de monedas fiduciarias.

Sin duda, la utilidad de esta herramienta se adapta en gran forma con las necesidades económicas y financieras que diversos países de Latinoamérica poseen hoy día, al mismo tiempo que sirve como un puente hacia las tecnologías financieras emergentes que ya están impactando nuestras sociedades en todo el planeta.

¿Disfrutaste leyendo este artículo?
Agradece a con una propina: