Al momento de hacer un envío dentro y fuera de cada país, se necesita recurrir a una agencia especializada, por lo que la confianza se vuelve algo primordial para el negocio: a pesar de que una nueva agencia posea las medidas de seguridad correspondientes, es más viable recurrir a una con reputación más formada. De hecho, estas startups han recurrido a medidas como sistemas de calificaciones para respaldar su reputación, sin embargo, este proceso conlleva largo tiempo. Hoy en día, se ha presentado una solución al tema: utilizar las características de la blockchain para garantizar la seguridad del envío sin importar cuál sea la empresa.

La compañía rusa de envíos PassLfix junto con la plataforma Streamr, que permite desarrollar rápidamente aplicaciones descentralizadas en la nube, concibió el prototipo de una aplicación descentralizada que utiliza los contratos inteligentes Ethereum para crear capas de seguridad extra en una red peer-to-peer de servicios de entrega. De esta manera, se garantizarían los envíos entre individuos sin la necesidad de confiar en la seguridad de la empresa por su reputación, sino por las características que ofrece la tecnología blockchain.

Al ser una aplicación descentralizada (o Dapp), un software diseñado para operar sin ser controlado por una entidad central, PassLfix no puede intervenir en el envío. Por otro lado, la implementación de los contratos inteligentes es clave. Éstos son protocolos cibernéticos que ejecutan automáticamente una serie de acciones al recibir una información. De esta manera, el contrato funciona sin la interpretación de los firmantes ni la necesidad de que un tercero de confianza intervenga, ya que el cumplimiento del contrato está garantizado.

El funcionamiento de la plataforma es sencillo e ingenioso. El proceso comienza cuando la persona que desea enviar un paquete lo identifica y describe sus cualidades dentro de la aplicación, además de especificar las limitaciones físicas del mismo (por ejemplo, la temperatura). A continuación, puede elegir un buzón público ya existente, o crear uno privado que también debe identificar y describir, e indicar su dirección exacta. Luego un mensajero interesado en el paquete a enviar, lo escoge y se dirige a recogerlo y trasladarlo.

Lo interesante de esta aplicación ocurre cuando la seguridad se vuelve evidente para todas las partes involucradas. Para empezar, el emisor puede tomar una foto del contenido que se registra en la blockchain y sirve como prueba en caso de disputas. Por otro lado, existe la característica de que el mensajero y el emisor deben confirmar la transmisión del bulto firmando ambos el contrato que es impreso en un código QR, el cual también sella el paquete. Existe la posibilidad de insertar un dispositivo que se conecta a la red para transmitir información en tiempo real sobre el estado y la ubicación del bulto, a la que se puede acceder desde la aplicación. El contrato termina cuando la transmisión de mensajero a receptor es confirmada, y así se liberan el pago al emisor y el cargo del envío.

El proceso es mostrado paso a paso en un vídeo sencillo hecho por las compañías involucradas:

Éste es también un ejemplo de cómo el Internet de las Cosas, es decir, la conexión y control de dispositivos físicos por medio de la red, está cada día más cerca de nosotros. Diversas compañías que trabajan con la tecnología blockchain intentan aplicarla de manera tal que los contratos inteligentes puedan accionar el funcionamiento de estos dispositivos al recibir información de parte de una red distribuida de internet.