El pasado miércoles 8 de junio, el director ejecutivo de la Fundación Bitcoin, Bruce Fenton, anunció vía Twitter que planea renunciar en dos meses a su cargo. La noticia se dio a conocer gracias al promotor del proyecto Bitcoin Core, Jonas Schnelly quien escribió en su propia cuenta de Twitter que Fenton renunciará a la dirección de la fundación. Horas mas tarde, el propio Fenton confirmó la noticia en un comentario al post de Schnelly y agregó que “la junta ya ha sido notificada de mi decisión”.

El motivo por el que se presume que Fenton ha decidido renunciar podría ser una crisis de credibilidad a la cual se vio sometido luego de que en mayo le escribiese una carta a los desarrolladores Bitcoin Core llamándolos “a reactivar la colaboración con la Fundación”. La carta se filtró en la Internet y provocó una dura reacción por parte de la comunidad Bitcoin y lejos de generar simpatías entre los desarrolladores de Bitcoin Core, se encontró con una negativa rotunda en las declaraciones de uno de ellos, Peter Todd, quien le dijo CoinDesk que la Fundación Bitcoin “no ha sido una organización con la que alguien quisiera asociarse”.

La Fundación Bitcoin se estableció con el fin de difundir información e intensificar la popularización de Bitcoin, aunque hay muchos que cuestionan que de hecho esta función se haya cumplido apropiadamente. El principal objetivo declarado de la organización siempre fue el uso de la criptomoneda y actuar como intermediaria entre la comunidad Bitcoin y las industrias tradicionales, organizaciones públicas y privadas, rol que la comunidad bitcoin ha puesto en entredicho.

Problemas Financieros

La renuncia de Fenton se produce apenas un año y dos meses luego de asumir el cargo de director ejecutivo de la Fundación Bitcoin.  Al momento de asumir el liderazgo de la fundación, Fenton le declaró a CoinFox: “La Fundación Bitcoin ha tenido muchos desafíos pero veo a la organización fuerte y capaz de salir adelante”.

La apreciación de Fenton no era errada. La Fundación en efecto tenía un problema: el dinero. La confianza de la comunidad bitcoin en la organización se había visto resquebrajada y sus donaciones por ende se redujeron. Adicionalmente, la mala gestión de los recursos por parte de la organización, la había dejado económicamente débil. De hecho, una reunión sostenida el 20 de octubre del 2015 concluyó con los directores reconociendo que solo disponían de recursos para operar hasta marzo del 2016.

“Tenemos que hacer una seria de recaudación de fondos. No hay una gran cantidad de fuentes de ingresos ya que la industria ha apretado el cinturón. Sólo tuvimos dos $ 1,000.00 patrocinadores para DevCore. No podemos hacer mucho más para reducir los gastos “, comentó Fenton, entonces. No obstante, la recaudación no se hizo con la efectividad esperada y algunos directores debieron contribuir con su propio dinero para mantener la organización a flote y a pesar de todo, Fenton se marcha dejando la organización en un estado igual de crítico que cuando la asumió.

Una organización polémica

La renuncia de Fenton a la dirección ejecutiva es el último acontecimiento de una larga lista de sucesos polémicos que han rodeado a la Fundación Bitcoin.  La dirigencia de la organización ha sido foco de críticas y escándalos desde su creación. Ya en mayo del 2014 la fundación sufrió una serie de renuncias masivas luego de que el polémico actor Brock Pierce fuese designado Director de la misma. Meses mas tarde,  Charlie Shrem, vicepresidente de la fundación se vio vinculado con la red de tráfico lícito Silk Road.

Los problemas continuaron en 2015, luego de que Olivier Janssens y Jim Harper ingresaran a la junta directiva de la fundación, sólo para dar un anuncio donde declaraban la insolvencia de la fundación y por ende, procedían a despedir una parte sustancial del personal que trabajaba en ella. La situación se tornó crítica luego de que ambos, Janssens y Harper emitieran sendos votos a favor de disolver la organización, algo que finalmente no se materializó. En su lugar, Janssens fue removido de la junta directiva y Harper renunció en 2016.

 

 

Problemas Financieros

La renuncia de Fenton se produce apenas un año y dos meses luego de asumir el cargo de director ejecutivo de la Fundación Bitcoin.  Al momento de asumir el liderazgo de la fundación, Fenton le declaró a CoinFox: “La Fundación Bitcoin ha tenido muchos desafíos pero veo a la organización fuerte y capaz de salir adelante”.

La apreciación de Fenton no era errada. La Fundación en efecto tenía un problema: el dinero. La confianza de la comunidad bitcoin en la organización se había visto resquebrajada y sus donaciones por ende se redujeron. Adicionalmente, la mala gestión de los recursos por parte de la organización, la había dejado económicamente débil. De hecho, una reunión sostenida el 20 de octubre del 2015 concluyó con los directores reconociendo que solo disponían de recursos para operar hasta marzo del 2016.

“Tenemos que hacer una seria de recaudación de fondos. No hay una gran cantidad de fuentes de ingresos ya que la industria ha apretado el cinturón. Sólo tuvimos dos $ 1,000.00 patrocinadores para DevCore. No podemos hacer mucho más para reducir los gastos “, comentó Fenton, entonces. No obstante, la recaudación no se hizo con la efectividad esperada y algunos directores debieron contribuir con su propio dinero para mantener la organización a flote y a pesar de todo, Fenton se marcha dejando la organización en un estado igual de crítico que cuando la asumió.

Una organización polémica

La renuncia de Fenton a la dirección ejecutiva es el último acontecimiento de una larga lista de sucesos polémicos que han rodeado a la Fundación Bitcoin.  La dirigencia de la organización ha sido foco de críticas y escándalos desde su creación. Ya en mayo del 2014 la fundación sufrió una serie de renuncias masivas luego de que el polémico actor Brock Pierce fuese designado Director de la misma. Meses mas tarde,  Charlie Shrem, vicepresidente de la fundación se vio vinculado con la red de tráfico lícito Silk Road.

Los problemas continuaron en 2015, luego de que Olivier Janssens y Jim Harper ingresaran a la junta directiva de la fundación, sólo para dar un anuncio donde declaraban la insolvencia de la fundación y por ende, procedían a despedir una parte sustancial del personal que trabajaba en ella. La situación se tornó crítica luego de que ambos, Janssens y Harper emitieran sendos votos a favor de disolver la organización, algo que finalmente no se materializó. En su lugar, Janssens fue removido de la junta directiva y Harper renunció en 2016.