El consorcio financiero R3 dedicado al desarrollo de la tecnología de contabilidad distribuida, apenas nació a finales del año pasado respaldado por nueve grandes bancos. Hoy se ha convertido en el mayor de su tipo, pues ya se cuentan a más de 70 compañías globales entre sus miembros.

Desarrolló su propia plataforma, Corda, y ha llevado a cabo varias pruebas exitosas de distinta índole con sus socios. Todo parecía apuntar a un futuro brillante hasta la llegada de su próximo financiamiento, el que decidirá en buena medida su control. Aunque no han comentado al respecto, seguramente esta fue la razón por la que cuatro de sus bancos miembros, incluyendo a uno de sus fundadores, decidieron abandonar el consorcio.

A finales del mes de octubre anunciaron, además, que Corda sería de código abierto y se uniría al Hyperledger Project, y afirmaron que la intención de esto es poder crear una gran red corporativa global dedicada al desarrollo de la tecnología blockchain. Con el abandono de Goldman Sachs, Morgan Stanley, Santander y el Banco Nacional de Australia este objetivo parecía contradecirse, pero lo cierto es que el R3CEV continúa su ascenso a pesar de ello.

Iniciando noviembre se llevó a cabo una conferencia de negocios en las Islas Bermudas donde el R3CEV tuvo un papel vital enseñando el potencial que la tecnología blockchain podría traer para la isla. Tim Grant, CEO de los Laboratorios R3, y Todd Bault, consultor de los mismos laboratorios, fueron los representantes del consorcio presentes en la ILS Bermuda Convergence, una iniciativa de la Agencia de Desarrollo Corporativo de las Bermudas (BDA).

Allí lograron llevar a cabo una prueba en vivo con el fin de enseñar el funcionamiento de la blockchain, donde se incluyeron los datos de corredores, aseguradores, bancos y asesores para mostrar como todos estos podían contar las pérdidas de la industria en un gran libro de contabilidad distribuida que sería tan transparente como inalterable. En tres pantallas distintas se explayó el procedimiento para demostrar cómo cada acción, sin importar su origen, sería mostrada a cada parte de la industria y les permitiría trabajar en conjunto de forma mucho más eficiente.

Stafford Lowe, Director de Gestión Capital Humano en R3 y residente de la isla, afirmó las Bermudas presentan las condiciones para poder aplicar esta tecnología en la industria; por lo que parece que próximamente el R3CEV podría expandirse a otro rincón más del mundo.

En cuanto a Corda, finalmente se ha vuelto código abierto y está disponible para su descarga universal. El consorcio además ha invitado a los desarrolladores de todo el mundo a realizar sus contribuciones a esta plataforma diseñada para registrar acuerdos financieros entre distintas instituciones de forma controlada en su acceso, algo similar a los contratos inteligentes.

Volver Corda al código abierto es el siguiente paso en su fabricación como una de estas plataformas comunes, abiertas e interoperables.

David Rutter

Fundador y CEO, Consorcio R3

Por su parte, Calypso Technolgy, proveedor de soluciones tecnológicas para los mercados financieros, será el primero en construir aplicaciones sobre esta plataforma. Más específicamente, se encuentra desarrollando junto al R3 una solución de confirmación comercial multipartida, incluyendo pruebas en distintas instituciones financieras. Ahora que Corda ha sido abierto al público, quizás incluso puedan conseguir más beneficios por parte de los desarrolladores que deseen colaborar.

Esta parecer ser el siguiente paso del consorcio financiero/tecnológico R3CEV: uno donde la apertura y descentralización tengan mayor protagonismo, aunque sin abandonar el carácter privado que sus miembros, la mayoría de ellos bancos, también demandan. Ya veremos cómo evoluciona en este nuevo ambiente, mucho más descentralizado.