No sólo las compañías más destacadas en las finanzas, la tecnología y la seguridad han puesto su atención sobre Bitcoin. Más allá de sus utilidades prácticas o sus debates entre organismos y naciones, lo cierto es que desde el principio Bitcoin es un ideal, por tanto, tenía que llegar irremediablemente al campo de la cultura.

Ahora mismo está disponible en la Galería Petzel de Nueva York una exhibición artística sobre la tecnología blockchain, el ecosistema Bitcoin y sus grandes líderes, cortesía del artista contemporáneo Simon Denny. Pero esta no es la única zona cultural alcanzada por la primera criptomoneda: lo cierto es que el Bitcoin ya se ha hecho historia, y así lo demuestra su reciente inclusión en ‘The Value of Money‘, una nueva muestra histórica sobre numismástica por parte del Museo Nacional de Historia Estadounidense, parte del conocido Instituto Smithsoniano.

Reliquias profundamente entrelazadas con la historia nacional estadounidense e inclusive con la historia mundial se conservan en este recinto ubicado en Washington: la gran bandera de 1812 ordenada por Fort McHenry, la espada que pertenecía a George Washington y los zapatos de Dorothy en el Mago de Oz son sólo ejemplos. Su exhibición más antigua, de hecho, solía ser la Historia del Dinero y Medallas, que ahora regresa en parte con El Valor del Dinero.

A esta nueva muestra se accede a través de lo que se asemeja a la enorme puerta redonda y metálica de una caja fuerte. Una vez adentro, se recorre la historia del dinero desde sus más lejanos orígenes hasta llegar a nuestros días por medio de más de 400 objetos, entre ellos una rara Águila Doble de 1933, moneda de oro superviviente al retiro federal; un cheque personal firmado por el presidente James Madison en 1813 y una nota de $100 mil de 1934.

La exposición se adentra en la Colección Nacional de Numismática para explorar los orígenes del dinero, las nuevas tecnologías monetarias, los mensajes políticos y culturales, transporte del dinero, el arte y el diseño numismático y la práctica de recoger el dinero. Los visitantes podrán descubrir los vínculos entre la historia de América y las historias globales de intercambio, interacción cultural, el cambio político y la innovación.

Museo Nacional de Historia Estadounidense

Precisamente, con el cambio político y la innovación The Value of Money llega hasta Bitcoin. Junto a una muestra de ‘Pagos en Plástico’ que incluye a las tarjetas de débito y crédito con sus respectivos puntos de venta, se exponen las ‘Transacciones Digitales’, cuyo principal representante es, por supuesto, Bitcoin. A su representación simbólica en físico le acompañan un par de teléfonos móviles, una revista de una casa de cambio, un punto de pago y, por supuesto, las respectivas fichas explicando cómo funciona esta tecnología emergente.

Hasta los momentos, muchas personas de hecho desconocen de qué se trata Bitcoin y cómo es que ha podido funcionar. Si hablamos de ‘moneda digital’, no parece muy distinto a lo que hacemos ahora con tarjetas de débito y crédito. Sin embargo, la principal característica de las criptomonedas no es ser virtuales, sino aspirar a la descentralización: un sistema donde cada persona pueda vivir sin intermediarios y manejar su dinero sin ser supervisados, como ahora sucede con los bancos.

Estamos viviendo un auténtico cambio en la historia, pues el Bitcoin ha puesto en jaque al sistema actual. El futuro de los bancos se haya en la incertidumbre, y si nos arriesgamos a ver un poco más lejos, también es posible que lo esté el de todas las monedas fíat, siempre atadas a sus gobiernos y leyes nacionales que pueden devaluarlas. Esta exhibición del Instituto Smithsoniano se enfoca sobre todo en el 2014, año que no fue muy bueno para el Bitcoin. Sin embargo, es posible que en el futuro una nueva exposición enseñe a las generaciones venideras la época naciente de su propio dinero.