El crimen cibernético no descansa y los métodos para combatirlo tampoco. En los últimos años ha incrementado la medición de fuerzas entre hackers y las autoridades en el terreno tecnológico, obligando a estos últimos a adaptarse para seguir en la pelea contra nuevas amenazas.

La aparición del bitcoin en el panorama añadió leña al fuego.  De hecho, de acuerdo a un estudio realizado por la EUROPOL este año, la moneda virtual es el tipo de cambio favorito para criminales en la web. Operaciones de fraude, extorsión, tráfico de drogas y  lavado de dinero son tan sólo algunas de las más populares relacionadas con el empleo de la criptomoneda.

Anteriormente hemos visto formas de atrapar criminales comunes del ecosistema bitcoin, pero ¿cómo afectan las nuevas tecnologías al desarrollo del trabajo policial?

Cambio de reglas

Silk Road, el famoso mercado clandestino en línea, que fue desmantelado y expuesto en 2013, es un ejemplo icónico. La historia detrás de esta operación tomó un giro cuando agentes involucrados en el caso fueron condenados a prisión por robo de bitcoins y obstrucción de la ley. Atraparlos fue tarea de la agente Kathrin Haun.

En una entrevista para Forbes, la abogada y agente especialista en crimen cibernético FinTech del Servicio Secreto de Estados Unidos reconoce que para el momento en que tomó el caso no estaba entrenada para manejar crímenes informáticos.

Una de las herramientas más valiosas resultó ser el rastreo de transacciones con tecnología blockchain con el empleo de la herramienta Wallet Explorer. Así, determinados por un modus operandi de flujo de dinero en la blockchain, el equipo de Haun pudo identificar que no había sólo uno sino dos agentes corruptos. 

Eran los criminales perfectos. Sabían todos nuestros movimientos. Valiéndose de su posición podían alterar evidencia, deshacerse de ella y cubrir sus rastros. Pero de lo que no podían huir era del registro inmutable y permanente de la blockchain.

Kathryn Haun

Fiscal Federal , EEUU

Además, Haun se enfrentó a otro obstáculo: servidores de correo desconocidos. En el proceso se descubrió que el registrodel agente corrupto en la plataforma del mercado negro incluía un dominio ruso, yandex.com. El agente sabía perfectamente la magnitud de este obstáculo para los investigadores: conseguir una orden de allanamiento en un dominio fuera de Estados Unidos.

Una nueva solución

No todo juega en contra de las autoridades al momento de sumergirse en la nuevas tecnologías. La abogada explica que el caso de la Silk Road no fue una excepción para ser resuelta con la blockchain, sino que todos los casos que han involucrado criptomonedas comparten algo en común: creación y robo de identidades. No obstante, el empleo de la tecnología de contabilidad distribuida para administrar registros públicos podría ser la solución.

Un ejemplo base es la información retenida en instituciones médicas. “Lo que mucha gente no sabe, es que sus historiales médicos tienen mayor valor en la dark web que su información financiera“, sentencia Haun. Con esta información, los criminales pueden forjar identidades falsas con mayor facilidad, siendo esta en gran parte la razón por la cual los hospitales son foco de ataques cibernéticos.

Por esto, la centralización de información en las instituciones es uno de los puntos más débiles del sistema a nivel global. La blockchain es el mejor modo de proteger la información de estos ataques, asegura Haun. De este modo, las autoridades podrían enfrentarse a casos de fraude, documentos falsos y manipulación de información con el manejo descentralizado de datos, siguiendo el rastro en el sistema.

Asimismo, tecnologías de anonimato como la red Thor, Invisible Internet Project (I2P) y la práctica de bitcoin mixing representan el mayor desafío al momento de seguir las pistas de operaciones ilícitas. No obstante, la especialista asegura que estas técnicas no son motivo para desalentarse. “Thor no es perfecto, obviamente“, recalca Haun.

Hay muchos usos buenos y legítimos para estas tecnologías (de anonimato). Pero me preocupa el efecto que tendrán en nuestra capacidad para resolver crímenes. Irónicamente, muchas de estas tecnologías llegan a nuestras manos cuando sus creadores han sido hackeados.

Kathryn Haun

Fiscal Federal , EEUU

Finalmente, pese a su roce diario con el uso ilegal de las criptomonedas, la agente federal no discrimina en el empleo de ellas, ya que el desarrollo de estas herramientas funcionan en favor de los dos bandos. Lo que queda claro, es que cada nuevo problema obligará al sistema a evolucionar con el desarrollo de una solución.