La isla de Jersey es un pequeño territorio de ultramar perteneciente a la Corona Británica, ubicado en el Canal de la Mancha. Es conocido por sus hermosos paisajes, pero también por ser lo que se conoce como un paraíso fiscal, es decir, que brinda una herramienta legal para reducir el volumen de ingresos tributables.

Es en este territorio donde, desde hace ya un año, se había anunciado una legislación correspondiente para los negocios que operasen con criptomonedas. Ahora, finalmente, la regulación entró en vigencia a partir del 26 de septiembre, luego de una orden de gobierno publicada tres días antes.

Desde el principio, el gobierno autónomo de la isla había dejado en claro que su deseo no era imitar la restrictiva BitLicense aplicada en Nueva York, pero sí evitar el lavado de dinero y el terrorismo asociado a las monedas digitales mediante una supervisión pertinente.

Al considerar las opciones de regulación, la importancia de equilibrar la protección de la Isla frente el lavado de dinero y el riesgo de financiación del terrorismo, en contra de sofocar la innovación y el crecimiento en este sector emergente, estuvo en principal consideración.

Departamento del Ministro de Jersey

Además, añadieron que el objetivo de esta regulación sería establecer a Jersey como el sitio ideal para permitir la innovación traída por las operaciones en moneda virtual y así atraer nuevos negocios legales a la isla.

La nueva orden de gobierno indica que estos negocios deben cumplir los requisitos de registro en concordancia con los artículos 10 y 44 de la ley de 2008 Productos del Delito (Cuerpos Supervisores). Sin embargo se indica una excepción para cualquiera que opere con intercambio de criptomonedas si su facturación anual es menor a 150 mil libras. En caso contrario, se les está otorgando un plazo máximo de tres meses a las compañías para cumplir con el registro ante las autoridades pertinentes o podrían enfrentar una sanción económica y penal de hasta 7 años de prisión.

Adicionalmente, cualquier empresa que desee operar con criptomonedas en la isla está sujeta a las regulaciones establecidas por la Orden de Lavado de Dinero publicada también en 2008. Con ella deben estar dispuestas a identificarse junto a los documentos correspondientes.

Este no es el primer esfuerzo para desarrollar una regulación acorde a las criptomonedas. De hecho, de forma muy cercana, el Parlamento Europeo está en fase exploratoria e investigativa de esta tecnología emergente para presentar en un futuro próximo una legislación adecuada que, tal como es la intención de Jersey, permita el crecimiento de la moneda virtual sin atraer actividades ilegales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en realidad Jersey no pertenece ni al Reino Unido ni a la Unión Europea, sino directamente a la Corona Británica bajo un gobierno autónomo, por lo que sus leyes serán independientes a las expedidas por el Parlamento.