Lo más cercano al lavado de dinero que puedes conseguir en el mundo de Bitcoin son los mixers (o también llamados tumblers). Estos son servicios que se utilizan para mezclar los fondos de una persona con los de otras. ¿La intención? Confundir el flujo de ese dinero y hacer que se pierda el rastro de éste.

Y es que aún en el mundo de data abierta de las criptomonedas, existen muchos usuarios que desean asegurar su anonimato y, por ende, recurren a lo mismo que los banqueros vienen haciendo desde hace décadas: enviar su dinero a las Islas Caimán y las Bahamas para que quede off the record.

El Proceso

Cuando se trata de criptomonedas, existen ciertas variaciones con respecto al lavado de dinero tradicional. En primer lugar, el dinero “no va a algún lado” sino que se aglomera con el dinero de otros, se cruza, se cambia. Esto ya es suficiente para dificultar el rastreo, incluso a través de la blockchain.

En esencia, cuando se mezclan bitcoins, el usuario está enviando su dinero a un servicio anónimo que luego le responderá enviándole el mismo monto pero compuesto por criptomonedas que pertenecían a otros usuarios. De esta manera, las monedas del usuario A pueden ser rastreadas hasta el usuario B y las de este último son rastreables hasta el usuario A. Aumenta la cantidad de usuarios implicados en la operación y el resultado es que seguirle la ruta al dinero de cada quien se hará imposible.

Algo de historia

Ahora que conocemos el proceso, no nos resultará extraño saber que los mixers fueron ampliamente usados en sitios como Silk Road, un mercado negro en línea operado desde la Internet profunda, a la cual se puede acceder a través de Tor.

El mercado fue cerrado en 2013, luego del arresto de su creador por parte del FBI, aunque han surgido gran cantidad de portales similares. En todos estos, para registrarse como usuario vendedor se debe pagar una cantidad en bitcoins. Para hacer eso anóninamente se hace necesario usar servicios de mixers. Esto también aplicó para sitios dedicados a la venta de productos de contrabando como SheepMarket y The Black Market Reloaded. Notorio fue el caso que implicó al primero, que desvaneció 100 millones de bitcoins luego de su cierre.

La sección del sitio web de Elliptic, Law Enforcement, tiene una aplicación en la que se le puede hacer seguimiento a los bitcoins. En ésta se hace evidente la conexión existente entre el viejo portal Silk Road y los servicios de mixers como Bitcoin Fog, que es uno de los más antiguos.

Anonimato

Existen muchos sitios que ofrecen este servicio, tal y como BitLaunder (que se autoproclama el mixer perfecto), Bitcoin Fog y Helix by Grams. La mayoría de estos sitios tienen enlaces visibles en la web normal (a la que accedemos a través de motores de búsqueda como Google o Bing) y “puntos de referencia”, pero para llevar a cabo un mix de bitcoins es necesario recurrir a la Deep web.

Es allí, en ese espacio desconocido por muchos, que toman lugar las transacciones. El motivo es evidente. Un sitio que esté lavando grande cantidades de bitcoins no puede tener un dominio público que Google arroje como resultado de búsqueda.

Es por ello que Tor se convierte en un aliado valioso para quienes necesitan lavar sus bitcoins. Tor es un buscador de Internet que tiene la facultad de asegurar el anonimato del individuo que realiza la búsqueda. Con éste, el usuario está en libertad de explorar la internet profunda sin ser identificado. Ello lo hace un medio idóneo para acceder a los bitcoin mixers.

Otro punto importante es que los mixers de bitcoin siguen requiriendo que los usuarios tenga el JavaScript de sus computadoras desactivado. Este, como muchos saben, es un lenguaje de programación que le permite a los navegadores presentar páginas web de interfaz elaboradas y dinámicas; pero, a cambio, sacrifica la seguridad de las comunicaciones en Internet y posibilita ataques maliciosos.

Las carteras bitcoin

Además de utilizar a Tor como buscador, los usuarios tienden a crear varias carteras bitcoins tanto en la web como a través de Tor. Las primeras pueden crearse en el servicio Blockchain.info y serían las carteras públicas, “legales”, y con las que el usuario podría comprar bitcoins en sitios altamente investigados como Coinbase. En cambio, las segundas, serían esas carteras que nadie puede saber quien es su verdadero poseedor y son creadas frecuentemente en sitios de la Internet Profunda.

¿Y esto en que ayuda? Pues si posee más de una cartera, el usuario puede transferirse los bitcoins a si mismo de una a otra y luego de esta proceder a enviar el dinero al servidor que hará el mix. El motivo de esto es dificultar aún más el rastreo y, además, es un mecanismo de recuperación de datos, en caso de que el usuario pierda la contraseña de acceso a su cartera original.

¿Legal y confiable?

Según refiere bitcoin wiki, “la mezcla en grandes cantidades de dinero puede ser catalogada como ilegal” dado que con la misma se estaría “violando las leyes de anti-estructuración”.

En cuanto a la confiabilidad, es justo decir que puede haber riesgos. Después de todo, el usuario le está transfiriendo su dinero a un servidor oculto que bien podría no darle los bitcoins acordados a cambio.