El Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), una entidad financiera cooperativa perteneciente a los bancos centrales del mundo, publicó un informe recientemente acerca de las criptomonedas, la blockchain y su impacto en el funcionamiento del sistema financiero mundial.

Un subgrupo de trabajo del Comité de Pagos e Infraestructura de Mercado (CPMI, por sus siglas en inglés) especializado en pagos minoristas fue el designado para redactar el informe titulado “Digital Currencies”. Este informe explora tanto el proceso de desarrollo y expansión de Bitcoin y la blockchain como las implicaciones del creciente interés por parte de las instituciones financieras en estas innovaciones.

En el reporte son identificados y explorados tres aspectos claves en el desarrollo de las criptomonedas: el primero es el de las características de los propios activos como bitcoin, el segundo es la manera en la que son transferidos dichos activos (la blockchain) y el tercero es el de la variedad de instituciones que se han dedicado a trabajar en el desarrollo de estas tecnologías.

Las monedas digitales y su tecnología subyacente son denominadas innovaciones en el ámbito de los pagos minoristas, un ámbito que siempre ha captado la atención de los grandes bancos debido a su papel en el mantenimiento de la estabilidad y la eficiencia del sistema financiero. Por lo tanto, no es de extrañar que los bancos se encuentren intentando monitorear el desarrollo de estas tecnologías.

Implicaciones del uso generalizado de Bitcoin y la Blockchain

En la actualidad, el uso de Bitcoin y la tecnología de libros de contabilidad distribuidos aún no se ha generalizado. Sin embargo, el BIS sostiene que su generalización causaría un gran impacto en varios ámbitos de la industria financiera. En primer lugar, podría generar la interrupción de los modelos de negocio y de los sistemas financieros, así como también podría facilitar el establecimiento de nuevas interacciones y vínculos económicos.

Como se mencionaba anteriormente, el indudable potencial de estas tecnologías para facilitar los pagos minoristas parece generar un mayor interés por parte de las instituciones financieras. Bitcoin presenta la gran ventaja de permitir a sus usuarios realizar transacciones a cualquier parte del mundo de una manera rápida, económica y confiable.

Además, con la adopción generalizada de estas tecnologías su impacto en otras áreas de los bancos centrales, como en la supervisión y regulación de los sistemas de pago, la estabilidad financiera y la política monetaria, podría llegar a ser mucho más prominente. En particular, la tecnología Blockchain podría reducir el papel de los intermediarios y organismos centrales tales como los bancos y las casas de liquidación. No obstante, el BIS no considera a estas tecnologías como una competencia para los bancos centrales, sino más bien como un desafío.

La aparición de la tecnología del libro mayor distribuido podría presentar un desafío hipotético a los bancos centrales, no a través de la sustitución de un banco central con algún otro tipo de cuerpo central sino principalmente porque reduce las funciones de un cuerpo central y, en un caso extremo, puede obviar la necesidad de un cuerpo central del todo para ciertas funciones Informe del BIS

El BIS sostiene que las monedas digitales y los libros distribuidos son innovaciones que podrían tener un impacto en muchas áreas, no sólo en los sistemas y servicios de pago. De acuerdo con el banco, las características destacadas en su reporte pueden impulsar el desarrollo de estas tecnologías e incluso conducir a su aceptación generalizada si los riesgos y otras barreras se tratan adecuadamente.

Ante todos los aspectos considerados anteriormente, el BIS recomienda a los bancos centrales no luchar contra la expansión de las criptomonedas, sino contribuir con su desarrollo y monitorearlo en lo posible. Además, el BIS apoya la búsqueda de distintas maneras de integrar estas tecnologías dentro de los sistemas de pagos y otras FMIs para aprovechar su, cada vez más evidente, potencial.