La tecnología Blockchain amenaza con poner fin al dominio que Facebook y Google mantienen en la industria publicitaria en línea. Estos dos gigantes tecnológicos facturaron 70.000 millones de dólares en 2015. Además, según explicó la abogada Paloma Llaneza en el VI Congreso de regulación publicitaria digital que se celebró ayer en Madrid, esta tecnología podría convertirse en la solución para los temidos bloqueadores de publicidad que utiliza la audiencia online.

Llaneza subrayó que la mejor manera de enfrentarse a la tecnología es con tecnología. En ese contexto de búsqueda de soluciones, citó a la tecnología Blockchain. Pero la cadena de bloques, según explicó, también servirá para atajar la preocupación que existe con la libertad y con la privacidad.

Para terminar con estos problemas, Llaneza apuntó a la Blockchain. “Proporciona anonimato y transparencia; pero permite saber la manera en qué los usuarios operan y, a la vez, tener el historial de todo lo que han realizado. Instalar Blockchain es gratis. Eso sí, hace falta mucha capacidad computacional”, precisó.

Llaneza explicó que, en un mercado publicitario Blockchain, el usuario puede cobrar por ver publicidad y, para corroborarlo, citó como ejemplo a Unonimity, una aplicación Blockchain que permite acceder libremente a cualquier medio de comunicación online y ver anuncios personalizados sin dejar huella de sus datos personales.

Unonimity, que se muestra dispuesta a rediseñar la industria de la publicidad, afirma en su página que es capaz de desintermediar la publicidad online y de conectar a los consumidores directamente con las marcas y los medios de comunicación. De igual manera, informa que a los consumidores se les recompensará por ver anuncios.

Esta aplicación también explica en su web que ellos nunca sabrán el nombre del usuario, correo electrónico, número de teléfono, dirección o cualquier otra forma de identidad. Tampoco conocerá quiénes son los amigos de los consumidores, no les solicita información bancaria o tarjeta de crédito. Y tampoco se les pedirá información sobre género, raza, edad, orientación sexual o estado civil.

El usuario tendrá que decir sus preferencias de compra, necesidades o deseos. Los valores con los que se siente más identificado: sostenibilidad, lujo, calidad o diseño. A cambio le mostrarán anuncios personalizados en el móvil y las marcas les recompensarán por su atención.

Unonimity también refleja en su web que nuestra privacidad y seguridad están en peligro al compartir nuestros datos con multinacionales, que monopolizan la industria de la publicidad y que son capaces de reconocer las caras y las expresiones faciales.

La aplicación que amenaza con revolucionar la industria publicitaria, también explica que empresas como Google o Facebook almacenan los datos en sus servidores de la nube y se los venden a los anunciantes. Y, por si fuera poco, esta situación aún es susceptible de empeorar con la aparición de la inteligencia artificial, los dispositivos conectados y la realidad virtual.

 

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