Hace tiempo Alemania inició un proceso llamado “Transición Energética” (Energiewende), esto se trata de cambiar la energía eléctrica basada en una estructura de energías fósiles y nucleares, hacia un sistema sustentado en energías renovables; ahora, el país pretende sumar la tecnología blockchain a estos planes.

La idea nació de un estudio que hicieron dos entidades: la compañía Dena (Agencia de Energía Alemana) y ESMT de Berlín (Escuela Europea de Administración y Tecnología). El estudio se basó en analizar diferentes usos de la tecnología blockchain, para luego plantear de qué manera se aplicaría en la industria energética.

Gran parte del estudio partió de una encuesta que se hizo a 70 ejecutivos de varias compañías e instituciones relacionadas con la industria energética, entre los que estaban operadores de red y proveedores de energía. El presidente de Dena, Andreas Kuhlmann, sostuvo que “la tecnología de la cadena de bloques prevé un enfoque prometedor”, según la noticia publicada en la página de Dena.

También, la mayoría de los encuestados opina que una mayor propagación y usos de la tecnología blockchain podría ser la clave de un cambio fundamental en el mercado, además permanecen optimistas acercas de los usos versátiles que pueden desarrollarse.

Christoph Burger, profesor de la ESMT, opina que “sería útil llevar a cabo conferencias en el plano internacional, o incluso los primeros proyectos piloto para acelerar el desarrollo.”

Por otra parte, los avances en el campo tecnológico han sido parte fundamental en la transición energética que quiere lograr Alemania. Esto como parte de los objetivos mundiales de recurrir a otras fuentes de energía y así enfrentar los problemas climáticos que enfrenta el planeta.

Sin embargo, además de los detalles técnicos, la aplicación de la tecnología requiere gestionar algunas políticas, y también se enfrenta a otras soluciones digitales que se vienen usando en el mercado. No obstante, el sistema de cadenas de bloques podría volverse la tecnología dominante en los nuevos mercados.

El cómo se aplicará la tecnología a la industria energética incluye desde los usos más básicos -y comunes en otras situaciones- como el pago de la facturación de energía y los contratos peer-to-peer, pasando por la carga de vehículos eléctricos, hasta la posibilidad de una mayor regulación de los recursos energéticos y la transparencia en las negociaciones y comercializaciones relacionadas.

Se cree que la mencionada tecnología tiene el potencial de reducir costos y el devenir en instrumento fundamental para gestionar la complejidad, la seguridad de datos y propiedad. Ello, tomando en cuenta que cabe la posibilidad de que se use el sistema Ethereum, según lo expuesto en el estudio del ESMT y Dena; entre las conclusiones del mismo, se sugiere que todo lo dicho anteriormente podría señalar el camino para lo que se llamó “Energiewende 2.0” (transición energética 2.0).

Toda la idea, incluyendo la transición energética, se plantea como proyectos de larga duración que requieren diferentes fases –como el uso de la cadena de bloques. De hecho, se espera que la transición energética en Alemania, esté completa aproximadamente entre los años 2022 y 2025.

Por último, todos los detalles del estudio y una descripción más amplia del proceso que plantean Dena y el ESMT, pueden encontrarse en la fuente oficial de Dena.